El secreto de la logia

Año 1746. Una niña presencia el asesinato de su madre y el encarcelamiento de su padre, acusado de practicar la masonería. Tal es el turbulento arranque de la historia de la pobre Beatriz Rosillón, en una España gobernada con instrasigencia por Fernando VI y controlada por la férrea ortodoxia de los jesuitas. En ese clima de inmovilismo, en Madrid comienzan a sucederse misteriosos crímenes que el poder achacará a una supuesta conspiración masónica.
 

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2007
427
9788401335846
Valoración CDL
3
Valoración Socios
2.5
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Imagen de Azafrán

El marco histórico en el que Gonzalo Giner desarrolla su novela corresponde al reinado del Borbón Fernando VI, segundo hijo de Felipe V y de su primera esposa, Maria Luisa de Saboya. Se casó con Bárbara de Braganza, portuguesa. Su reinado fue un tiempo de paz en el que trató de equilibrar las influencias de Francia e Inglaterra con la elección de sus ministros, el Marqués de la Ensenada, francófilo, y José de Carvajal y Lancaster, anglófilo. Fue rey de España desde 1746 a 1759. Comenzó su reinado minimizando la influencia de su madrastra Isabel de Farnesio.
Continuó con los ministros de su padre: El Marqués de la Ensenada quien promovió reformas importantes (impuesto del catastro y un nuevo modelo de Hacienda; la creación de un Banco de España y del Giro Real como medio de pago en el extranjero; impulso al comercio con América; creación de los astilleros de Cádiz, Ferrol y La Habana; concordato con la Santa Sede de 1753; florecimiento cultural con la creación de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en 1752). Y José de Carvajal, Ministro de Exteriores, quien solucionó los problemas con Portugal en las zonas fronterizas entre Brasil y el Río de la Plata. En esa zona trabajaban los jesuitas quienes habían promovido las llamadas Misiones para el desarrollo de los indios guaraníes. El conflicto de las reducciones provocó una crisis en la Corte española. Ensenada, favorable a los jesuitas, y el padre Rávago, confesor del Rey y miembro de la Compañía de Jesús, fueron destituidos, acusados de entorpecer los acuerdos con Portugal.
El 30 de agosto de 1749, Fernando VI autorizó una persecución con el fin de arrestar y extinguir a los gitanos del reino , conocida como la Gran redada.
Mediante la ordenanza del 2 de julio de 1751 prohibió la masonería.
En agosto de 1758 falleció la reina en Aranjuez, lo que produjo un agravamiento en la salud del rey, hasta llegar a un alto grado de locura. Se recluyó en el palacio de Villaviciosa hasta su muerte, ocurrida en 1759, justo al año de la muerte de su esposa. Sus restos mortales descansan junto con los de su mujer en la Iglesia de Santa Bárbara, antiguo convento de las salesas reales. Fue sucedido en el trono por su medio hermano, Carlos III, hijo de Felipe V y la segunda esposa Isabel Farnesio al no tener descendencia propia.
El personaje central de la novela es una joven de 16 años, Beatriz Rosillón, quien sufrió las consecuencias de las actuaciones contra la masonería y contra los judíos. Cuando contaba tan sólo 9 años vio morir a su madre Justina a manos de algunos miembros de la Santa Inquisición quienes se presentaron en su casa para llevar a cabo la detención de su padre acusado de pertenecer a la masonería. La Condesa de Benavente la adoptó como hija y la entregó, siete años después, en matrimonio al sexagenario duque de Llanes. Pero para entonces, Beatriz ya se había entregado a un joven gitano huérfano, adoptado por otra noble. Las venganzas ejecutadas por dos gitanos y dos masones destruirán a la joven tras arrancarle a su amor y a su marido tan sólo en un mes. Incluso perderá el bebé que esperaba.
El lector asiste a las investigaciones de los crímenes cometidos en personas del clero y de la corte, por el alcalde de corte y villa don Joaquín de Trevelez.
Gonzalo Giner describe con toda suerte de detalles los ritos masónicos y la simbología de los dibujos y utensilios utilizados en las tenidas o reuniones. Desconozco lo acertado de esas descripciones. Pero, en cuanto a simbologías correspondientes a las creencias católicas, no parece muy bien informado pues confunde los atributos del Arcángel San Miguel con los del Arcángel San Gabriel (página 286). Tampoco hila muy fino en cuanto al martirio de San Bartolomé atribuyéndole la muerte en una cruz invertida. Fue San Pedro el que eligió esa muerte.
Lo menos acertado sea quizás las explicaciones que da sobre el comportamiento relativista tanto de los masones como de los representantes del clero quienes, supuestamente, deberían comportarse con absoluta rectitud en sus actuaciones de Santo Oficio. El lector llega a entrever que es absolutamente igual el comportamiento relativista tanto de los masones (no les importa matar como venganza) que el de los representantes de la Santa Inquisición (cualquier método es válido para conseguir su propósito fanático de aniquilar a la masonería). Y que no importa la fe que guíe la conducta humana porque siempre se encontrará sometida al egoísmo, al propio interés. Quizás entonces, lo más noble, según deja entrever el autor, sería establecer un nuevo orden en el que prime la hermandad de los pertenecientes a la logia masónica.
Pero volvamos a Beatriz, la joven protagonista destrozada por tanta venganza. Ella termina por aceptar que su misión no será otra que la de aplicarse a una venganza personal y asesinar a todos los que presenciaron la detención de su padre y la muerte de madre así como la de aquellos que asesinaron a su enamorado de origen gitano. La posesión diabólica (páginas 316 y 360), la locura (página 426) hacen mella en esta joven, quien carente de rectitud de conciencia y de formación moral, se toma la justicia por su mano.
He encontrado algún otro error de tipografía. Véase la página 384 en la que se nombra al Convento de la Encarnación como el de la Reencarnación.

Imagen de aita

Gonzalo Giner, después de su éxito en la Cuarta Alianza, se lanza a un thriller de acción y mucha sangre, enmarcado a mitad del siglo XVIII. La aparición de la Masonería, la Inquisición, el racismo, son los elementos base para construir una trepidante narración, no apta para la gente sensible. Parece una película de terror, pero es entretenida, con golpes de humor y bien ambientada históricamente.