Empanada de mamut

Harto de comer guisos de cardos y hojas picadas, Gor, un cavernícola flaco y desmelenado, descubre que en la cima de una montaña vive un jugoso y orondo mamut. Impelido por el hambre y ansiando comer un buen trozo de carne, convence a cinco amigos para que le presten su ayuda con un propósito muy claro: cocinar una empanada de mamut. «¡Carne! ¡Carne es lo que un cavernícola quiere!», gritan todos a coro. En la cumbre les espera una gran sorpresa: el mamut trama sus propios planes.
Las expresivas y desenfadadas ilustraciones del genial Tony Ross, un ilustrador icono en la literatura infantil, convierten una sencilla anécdota en una historia hilarante. Un libro de un valor único, que plantea, desde la ironía y el humor, la importancia del trabajo en equipo sin moralinas.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2017
36
978-84-947284

Ilustraciones de Tony Ross

Traducción de Estrella B. del Castillo

Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
Average: 3 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

3
Género: 

Comentarios

Imagen de amd

Álbum ilustrado sobre la necesidad del trabajo en equipo y su importancia dentro de la sociedad. El protagonista es un cavernícola llamado Gor, que está harto de comer vegetales todos los días y desea cocinar una empanada de mamut. Pero el mamut es un animal muy grande y fuerte, y el cavernícola solo no podrá cazarlo. De esta forma, decide pedir ayuda a sus compañeros (Huraño, Barbudo, Forzudo…), que le van a proporcionar una lanza, un carro, una olla, etc. Al fin, los cavernícolas están unidos, pero se encontrarán con un grave problema: el mamut tampoco está solo.

La autora Jeanne Willis presenta una divertida historia sobre la importancia de colaborar en equipo para conseguir metas más difíciles, unido al valor de la familia y de los amigos. Los textos se completan con las ilustraciones, llenas de humor, de Tony Roos, dibujante y diseñador gráfico, muy conocido por sus colaboraciones con Roald Dahl, entre otros autores célebres.

Por último, hay que destacar la cuidada edición y la esmerada traducción de Estrella B. del Castillo, en la que se ha conservado la escritura en verso, manteniendo un buen ritmo en las frases y una rima continuada, fácil de memorizar y de recitar para los lectores más pequeños.