Inspector Gordon. El primer caso

Han robado un montón de nueces en el bosque.El inspector Gordon, un veterano policía, tiene que resolver el caso. Así que se tiene que sentar a esperar en la nieve y vigilar el lugar de donde han desaparecido las nueces. Pero cuando un misterioso animal aparece implicado en el robo, la situación se complica, y el inspector tiene que contratar un ayudante.

Una emocionante historia de detectives, por uno de los autores más queridos en Suecia. 

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2018
96
978-84-17222-08

Ilustraciones de Gitte Spee

Traducción Carlos del Valle

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Primer volumen en español de una serie que cuenta ya con seis episodios en Suecia, que han obtenido un gran éxito entre el público. De hecho, todos ellos se han traducido a más de diez idiomas, y en Francia ya se ha llevado al cine una adaptación de este primer libro. El protagonista de la serie es el inspector Gordon, un meticuloso e inteligente sapo, el jefe de policía más famoso del bosque. Junto a él, una joven y nerviosa ratoncita, llamada Mimi, se convertirá en su nueva ayudante. Combinando las habilidades de ambos, los dos lograrán devolver la paz a sus vecinos del bosque.

En este primer episodio, el caso se centra en el robo de un buen montón de nueves (en total, 224), que estaban almacenadas en secreto en un árbol como alimento para el invierno. La víctima es una pequeña ardilla, trabajadora incansable que guarda sus tesoros en diferentes lugares para poder pasar el invierno. Se trata de un cuento de animales, todos ellos personificados, pero con sus características físicas propias: el sapo gordo de movimientos lentos, la ratoncita espabilada y nerviosa, la ardilla ágil y rápida. Además, aparecen temas muy interesantes como el castigo de los que obran mal, la importancia de la policía y el peligro que entrañan las armas, junto a otros de carácter detectivesco como la interpretación de las huellas y de las pistas que aparecen durante los robos: “Lo habían planeado. Eran conscientes de que robar era un delito” (p. 43).

Junto al texto, de estilo cuidado y ameno, destacan las ilustraciones de Gitte Spee, llenas de color y de divertidos detalles, que añaden originalidad a la trama y enriquecen la lectura. La historia, llena de suspense y de imaginación, es perfecta para los pequeños lectores y también para sus padres, que disfrutarán del misterio hasta el final.