Juana de Arco

Juana de Arco ha sido la única persona, no importa el sexo, que ha ostentado el mando supremo del ejército de una nación a la edad de diecisiete años. El relato de su victoria, muerte en la hoguera y rehabilitación, miniciosamente documentada por los procesos de la Santa Inquisición, constituye la gesta más asombrosa que nos ha dado la historia de Europa.

Mark Twain siempre consideró a Juana como la mujer más admirable producida por la Humanidad, y a Recuerdos de Juana de Arco como la mejor de sus novelas.

Si fuese simplemente el fruto de la imaginación de un novelista, ningún editor se habría atrevido a publicar la vida de Juana de Arco, por parecer demasiado increíble.

La historia de Santa Juana ha conmovido siempre a las almas grandes, en cualquier época y en cualquier lugar, desde la reina Isabel la Católica hasta el descreído Mark Twain, que durante una de sus largas estancias en Europa estudió a fondo las andanzas de la Doncella de Orleans. El autor de Huckleberry Finn quedó tan impresionado que se propuso novelar la vida de uno de los personajes más apasionantes de quienes se guarda recuerdo, cuya realidad supera a la imaginación y a la leyenda, la verdadera historia, en fin, de la inocente muchachita de Domrémy, de la adolescente campesina que cambió el destino de Francia, de la única persona que ha pasado por los tres procesos canónicos: condenación, rehabilitación y canonización.

 

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2007
586
1995
440
9788482398242
2009
440
978-84-9840-2

Subtítulo:  La asombrosa aventura de la doncella de Orleans

Colección: Arcaduz

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La historia de Santa Juana ha conmovido siempre a las almas grandes, en cualquier época y en cualquier lugar, desde la reina Isabel la Católica hasta el descreído Mark Twain, que durante una de sus largas estancias en Europa estudió a fondo las andanzas de la Doncella de Orleans.