Los descazadores de especies perdidas

En los años del vapor existió un tipo de gente excepcional que nunca aparece en los libros de historia. No fueron reyes ni reinas, aunque compartieron época con grandes mandatarios, generales e incluso emperadores. Ancianos como el señor Bisiesto y jóvenes artistas como el dibujante Benvenuto Farini o Zazel, la mujer bala; dinastías de inventoras como las geniales científicas Vapour y espías incansables, implacables y hasta invisibles, como Mao Tou Ying. Todos ellos excepcionales, todos ellos ilustres y todos, también, olvidados.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2015
256
978-84-678-7178

Ilustraciones de Raúl Sagospe

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Relato divertido y, a veces, disparatado, sobre grandes inventos que han marcado el desarrollo de las ciencias en todo el mundo. La narración comienza en el siglo XVIII, y en ella se alude tanto a los descubrimientos científicos como a las especies de animales desaparecidas a lo largo de esos años, como guará, caracara, alca gigante, dodo, tarpán de las estepas, etc.
Con respecto a los personajes, el autor va alternando en el relato los nombres de grandes inventores reales con otros personajes de ficción, cuyas excentricidades dan un toque de humor al argumento. Entre los inventores, destaca Nicolas-Joseph Cugnot (1725-1804), a quien el gobierno francés atribuye la invención del primer vehículo autopropulsado o automóvil. En 1771 su vehículo chocó contra una pared de ladrillo, en lo que sería el primer accidente automovilístico de la historia. La máquina original se conserva en el “Conservatoire National des Arts et Métiers” de París.
El autor Diego Arboleda (ganador del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil en 2014), en colaboración con el ilustrador Raúl Sagospe, presenta un libro interesante para acercar a los jóvenes lectores al mundo de la ciencia de forma divertida y amena; y afirma que son muchos los personajes que contiene esta galería ilustrada, pero el lector siempre recordará a la niña-genio, al fotógrafo despistado y al lord inglés: los tres descazadores auténticos de especies perdidas.