Mi mundo

Selección de textos de Juan Antonio Vallejo-Nágera. Están tomados de sus libros Introducción a la psiquiatría (1981), Ante la depresión (1987), Guía práctica de psicología (1988), Conócete a ti mismo (1990), Locos egregios (1989), Vallejo y yo (1989), Aprender a hablar en público hoy (1990), La puerta de la esperanza (1990) y Color en un mundo gris (1991). También se citan artículos publicados en periódicos y revistas.

La temática es diversa: algún texto autobiográfico, bastante psicología, sobre todo en lo que se refiere a la depresión, pero también pintura, música o consejos para hablar en público.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
1995
239
84-7880-509-5

Prólogo y selección de textos de Alejandra Vallejo-Nágera.

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La obra es una selección de textos del autor sobre distintas materias, y por lo tanto carece de unidad. El lector tiene que espigar aquí y allá, entre las materias de su interés, aquel consejo acertado o la máxima luminosa.

José Antonio Vallejo-Nágera fue un hombre de grandes virtudes humanas, que ejerció una profesión ardua y difícil como es la psiquiatría. Tuvo varios hobbies que fueron la encuadernación, la pintura y la escritura. Vallejo lo justifica por la necesidad de evadirse del dramatismo que supone el contacto con enfermo psiquiátrico. También tuvo una intensa vida social, como recuerda en La puerta de la esperanza, y como virtud humana recomienda la simpatía. Por último Vallejo debió ser un gran lector, por el número de autores que cita, ya hable de historia, pintura o música.

Un libro como éste, a base de extractos de las publicaciones del mismo autor, no deja de ser una rareza. Se explica por el favor que gozó Vallejo en vida entre los medios de comunicación, los lectores y su propio editor. La responsable de la selección, Alejandra Vallejo-Nágera, es su hija y, según confiesa en el prólogo, le profesaba verdadera adoración.

Personalmente me ha gustado el apartado que lleva por título "Vallejo-Nágera y la pintura naif". Está tomado de los libros del autor "Naifs españoles contemporáneos" (1975) y "El ingenuismo en España" (1982). También se citan los catálogos que elaboró para sus exposiciones de pintura de 1975 y 1984. No obstante, insisto, hay que buscar entre los textos aquel consejo que abre horizontes en la vida del lector o la anécdota ilustrativa que ya no se olvida.

Según leemos en la última parte: Vallejo-Nágera y la muerte, éste profesaba la fe católica. "Una buena formación y una práctica moderada" -dice. Una excepción en nuestros días, que le permitió aceptar con serenidad su última enfermedad. ¿Qué más se puede pedir en la vida?