Penumbra

Los textos de esta antología son piezas inestimables de la narrativa breve, cuentos genuinos, historias insólitas bien construidas con una gran calidad literaria manifiesta en su diversidad de temas, formas y estilos. Pero además estos cuentos son el arranque del género fantástico en el continente latinoamericano.
Durante el siglo XIX el progreso de la ciencia y la tecnología despejó misterios que antes eran infranqueables para la religión. La secularización de la sociedad, la agitada crisis espiritual y la influencia de las filosofías orientales fomentó el interés hacia fenómenos como el espiritismo y la telepatía que sirvieron de inspiración a las letras. La literatura fantástica se afirma como la formulación estética de las dudas sobre la muerte, de figuras como el diablo o el hechicero que el racionalismo del Siglo de las Luces había relegado al espacio de la sombra. Esta narrativa acoge aquellos símbolos turbios que quedaron recluidos en el lado oculto de la cultura y que transgreden las leyes naturales (la perversidad, el erotismo, el vampirismo, la locura, los fantasmas, las supersticiones…).

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2006
271
9788496080843
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3
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0
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Poco se conoce en España de la mayor parte de los escritores seleccionados. La literatura decimonónica en Hispanoamérica estuvo muy ligada al ejercicio del ensayo, debido en buena parte a las turbulentas circunstancias políticas vividas a lo largo del siglo y a la escasa infraestructura cultural de entonces.
Esta antología reúne autores acreditados (Ricardo Palma, Lugones, Rubén Darío) junto a otros menos conocidos (Diego Vicente Tejera, Carlos Olivera, Juan V. Camacho). Rescata, en definitiva, una selección de cuentos de fascinante lectura, origen de la más versátil y rica producción hispanoamericana en época moderna: la literatura fantástica. Más allá de la mera curiosidad, estas noticias sugieren el progresivo interés por las ciencias ocultas y el esoterismo, una moda que se instala en la burguesía decimonónica europea, pero que tiene sus ecos en América. Relatos que beben tanto del gótico o del modernismo como de las cosmovisiones caribe o andina produciendo un síntoma fantástico en muchos casos naif pero en algunos otros ciertamente macabro. El libro cumple con creces su propósito, que es el de mostrar al público los orígenes de un género que tuvo un extraordinario florecimiento en el siglo siguiente.