Primavera extremeña

En marzo de 2020, días antes de que toda España quedara confinada, el autor se instaló con su familia en una casa situada en la sierra de los Lagares, cerca de Trujillo, en Extremadura. Allí estuvieron, como los personajes del Decameron, recluidos durante tres meses en un lugar que les regaló la primavera más bella que vivieron nunca.

Durante ese tiempo, la naturaleza, preservada de la intervención humana, se llenó de luz, de colores brillantes y de animales en libertad, mientras la tragedia de la pandemia se extendía implacable. Y es que la vida, pese a todo, consigue abrirse paso entre las grietas de la realidad, por angostas que sean.

En este libro se entrelazan dos lenguajes para narrar una primavera tan inesperada como cruel y hermosa: el de la prosa sugerente de Julio Llamazares y el de las evocadoras acuarelas.

Apuntes sobre la estancia del autor y algunos miembros de su familia en la sierra extremeña de los Lagares, durante el periodo de confinamiento de marzo a junio de 2020.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2020
121
978-84-204-5632-4

Edición cuidada con ilustraciones de acuarelas de Konrad Laudenbacher.

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Imagen de cattus

Apuntes del natural lleva por subtítulo este texto, en el que Julio Llamazares, con su estilo poético habitual, nos cuenta el confinamiento causado por el Covid-19, vivido, junto con algunos parientes, durante los meses de marzo a junio de 2020, en la sierra extremeña de Los Lagares (Cáceres), entre Trujillo y Guadalupe. El contraste entre la tensión por las noticias sobre la pandemia y el sosiego del lugar, durante una primavera espectacular, está muy bien descrito. También los temores de los lugareños ante la llegada de unos advenedizos procedentes de Madrid, aunque poco a poco la relación se irá suavizando. A la calidad de las descripciones y a las observaciones del escitor, se unen las acuarelas del artista Konrad Laudenbacher, que pasa temporadas allí. Capítulos breves que se leen con agrado. Luis Ramoneda