Sábado por la noche y domingo por la mañana

Novela realista con abundantes pinceladas de testimonio social ambientada en torno a un joven obrero que invierte la paga de la semana en divertirse el sábado y el domingo. La obra demuestra el vacío y la angustia de las nuevas generaciones, que solo viven preocupadas por el dinero y el placer sin que lleguen nunca a encontrar satisfacción en ninguno de estos dos valores. El protagonista encarna el personaje triste y desgarrado que en su búsqueda de una felicidad estable, no encuentra más que la incomprensión y el egoísmo de los demás.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2011
312
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Desde el punto de vista literario, no hay proporción en el título (que es a modo simbólico; en realidad la historia dura un tiempo mayor; la segunda parte de El Domingo por la mañana, es a partir de la p. 249); la narración tiene muchos fallos (repeticiones, frases incompletas, etc...). El vocabulario no es muy enriquecedor (por ejemplo: constantemente aparece "hacer el amor" por otra cosa, "sube las putas escaleras, por Cristo bendito" "las madres son tan puñeteramente inoportunas cuando quieren (p.298)... Desconozco si es problema del escritor o del traductor. Hay diálogo y descripción. Unas veces narra el propio protagonista y en otras, es una tercera persona la que relata...

Arthur es un joven trabajador, obrero, que sobrevive en una sociedad corriente de bajo nivel económico, social y educativo: familias hacinadas, trabajo exhaustivo a golpe de sirena de fábrica, deseos de divertirse a tope a la salida del trabajo, mucho chisme, junto a familias numerosas que sobreviven como pueden,...
Se enmarca en el primer tercio del siglo XX, tal vez después de la II Guerra Mundial... en una ciudad obrera británica.
La vida de Arthur, el protagonista, se parece a la primera parte (infancia y juventud) de la vida del propio autor, al menos en lo que al contexto se refiere.
Arthur es un joven sin más convicciones que sobrevivir lo mejor que pueda en el medio que le ha tocado vivir: odia al ejército y a todo aquello que represente disciplina (también sus primos –todos- fueron desertores), orden, valores, etc... Tiene un problema serio de alcoholismo en sus ratos de ocio. Bebe sin parar. Y, como a todos los alcohólicos, se creen más lúcidos que nadie cuando están en el peor momento.
Ambicioso en el plano material. Le gusta ganar dinero y vestir bien. Aunque también es generoso "a su manera": da algo de su paga a su madre, compra chuches a su sobrino, etc... Malcriado, y en un ambiente desfavorable, no tiene formación alguna. Así que actúa siempre por pura apetencia. Y la sexual la tiene a flor de piel. No distingue el bien del mal. Consume relaciones con dos mujeres casadas, que también "se dejan querer", y más tarde con su posible novia... es mentiroso compulsivo. Las dice con tal convicción que logra engatusar a cualquiera. Es irresponsable y capaz de disparar con un rifle de aire comprimido a una vecina curiosa y chismosa...
Tiene una idea del trabajo como explotación del hombre... Es un bravucón, al cual terminan partiéndole la cara.
Solo al final admite que tal vez tenga que sentar la cabeza, pero aún esta pincelada la admite con resignación, como dejarse pescar con un anzuelo perdiendo de este modo la libertad de hacer lo que le da la gana con cualquiera siempre que él lo desee.
A mí no me ha gustado. Por eso no la recomendaría, salvo que alguien tenga mucha necesidad de conocer la vida -nada ejemplar- de un joven en la sociedad obrera británica a principios del siglo XX.