Sherlock, Lupin y yo. 8: La esfinge de Hyde Park

Tres chicos extraordinarios, amigos inseparables. Tres mentes que marcarán la historia de la criminalidad. ¡Amistad, aventura y suspense!
La Navidad se acerca. Irene, Sherlock y Arsène están en Londres. Y justo cuando el humor de Holmes empieza a ensombrecerse sin remedio, un misterio repentino arrastra a los tres amigos a vivir una temeraria aventura: el director del British Museum ha sido asesinado en circunstancias enigmáticas y los periódicos hablan sobre una oscura maldición que parece tener sus raíces en el antiguo Egipto.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2016
256
978840815295

Ilustraciones de Iacopo Bruno

Traducción de Miguel García

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Octava novela de la serie de aventuras protagonizada por Irene Adler, Sherlock y Lupin, que ha tenido una buena acogida entre el público juvenil. En esta ocasión, en vísperas de Navidad, en un ambiente mágico y festivo, y con el recuerdo de los seres queridos ausentes o desaparecidos, los jóvenes resuelven un siniestro misterio en pocos días. El caso se centra en dos asesinatos: el del director del famoso British Museum de Londres, y el de una egiptóloga de Amsterdam; ambos fueron colegas en la Universidad de Oxford y realizaron una expedición conjunta a Egipto veinte años atrás, en torno a 1853. La maldición de Horus y de los faraones parece que cae de nuevo sobre los investigadores que profanaron sus tumbas. 
Con respecto a los personajes, cada uno de los protagonistas aparece ya con su carácter definido y sus cualidades características que se mantendrán en la literatura posterior: con ellas, serán capaces de adentrarse en los más insólitos misterios y contribuir a su resolución. Holmes destaca por su pensamiento lógico, sabe descifrar cualquier código, domina varios idiomas y detecta los diversos acentos dialectales que se dan en distintos barrios y países. Por su parte, Lupin sigue ejercitando sus facultades físicas  y circenses, acrobacias, escaladas y el uso de las ganzúas. En cuanto a Irene, es la encargada de narrar en primera persona el relato y, a través de ella, el lector puede conocer los sentimientos más íntimos de los personajes y los detalles más curiosos de los hechos acaecidos. También en esta novela es muy importante el papel fundamental que desempeña el mayordomo Horace Nelson, que se convierte en un colaborador inestimable, ya que Irene por su edad y condición no puede viajar sola sin la compañía y la protección de un adulto.
Además, en cuanto a los temas, conviene destacar la importancia de la amistad, las relaciones familiares, y el profundo cariño y respeto que siente la protagonista por su padre adoptivo, así como el conocimiento de datos y hechos históricos sobre el estudio del antiguo Egipto. Con respecto al estilo, sobresale la excelente ambientación de misterio e intriga, conseguida mediante las descripciones de los diferentes lugares en que se desarrolla la trama (las salas del Museo, las mansiones, el cementerio…). Asimismo, como en ocasiones anteriores, la encuadernación está muy cuidada y resulta altamente significativa, con recortes de periódico propios de la época, que destacan el papel de la prensa y de los periodistas en la resolución de los casos.