Tres espejos: Luna

Luna Yue Chan, hija del herrero de un pueblo de la antigua China, se enamora del joven campesino Jian Deyán. A pesar de ello, deben separarse por cuestiones ajenas a ellos. A partir de ahí, Yue se traslada con su familia a Beijing donde pasan muchas penurias. En el transcurso de la trama, la acusan de traición, pero se salva y termina trabajando como asesora del emperador. Sin embargo, el motor que la impulsa es el del amor. Aunque conocemos el punto de vista femenino de Yue y de sus aventuras, la obra se completa con la historia de Espada Jian Deyán.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2015
300
978-84-675-6112

Premio Barco de Vapor Argentina 2012

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Novela de aventuras y de intriga, ambientada en la China imperial, lejana y misteriosa. La trama se desarrolla en un tiempo histórico real durante el reinado de Li Shimín, segundo emperador de la dinastía Tang, que vivió entre los años 598 y 649, y está considerado uno de los hombres más justos de la historia de China.
El relato (contado por un narrador omnisciente que, a veces, adopta la primera persona narrativa) se presenta como una antigua leyenda que se ha transmitido oralmente durante siglos de unas generaciones a otras. En esta historia dos jóvenes campesinos (Jian, un joven granjero, y Yue, hija del herrero de la aldea) se enamoran y se comprometen en secreto, pero deben separarse a causa de la guerra: un pequeño espejo, fragmentado en dos partes, les servirá de vínculo y de recuerdo de su amor comprometido, hasta que vuelven a encontrarse diez años después. En la obra juega un papel especial la presencia de tres espejos: el ya mencionado espejo de los enamorados; el espejo de Qi que permite ver a cualquier persona u objeto en la lejanía; y el espejo del Monje Loco, que mostraba el interior de las personas, es decir, lo más profundo y secreto de cada uno.
En realidad, la obra está integrada por dos novelas, la historia de Luna (Yue) y la de Espada (Jian), que pueden leerse de diferentes modos: primero una novela y después la otra; o bien alternando la lectura de una y otra, como refleja la numeración de los capítulos (impares en Luna y pares en Espada). En definitiva, resulta un relato muy atractivo por el mundo lejano y exótico que representa, así como por todos los valores que simbolizan los personajes: la lealtad y la fidelidad, el sentido de la justicia, la sinceridad y el respeto, el esfuerzo y el tesón para cumplir las promesas. Tanto por la temática como por el estilo sencillo y cuidado, la lectura de la novela es agradable y muy recomendable para todo tipo de lectores.