Un niño prodigio

Un universo rico y perturbador, un cuento filosófico sobre un jóven héroe, víctima de la fuerza destructora de su propio genio.
En las tabernas de un puerto del Mar Negro, Ismael, un niño prodigio, canta los dolores y las alegrías de miserables y excluidos. Su talento precoz fascina a un poeta venido a menos que le introducirá en la corte de la «Princesa». Ismael se convertirá en el juguete de esa caprichosa mujer y conocerá el lujo de la sociedad aristocrática. Pero los mismos que le mimaban y aclamaban, lo abandonarán muy pronto a un trágico destino…

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2009
104
978-84-204-7357-4

Título original: Un enfant prodige 

Traducción de Miguel Azaola

Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
Average: 3 (3 votes)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

3 valoraciones

Género: 

Comentarios

Imagen de Rubito

La narración está llena de fuerza, interés y buena literatura. Tiene una lectura directa y lineal, de historia posible y es un prototipo, si se quiere, de fábula sobre la infancia y la adolescencia, aunque una fábula para adultos. Está, sin embargo, publicada en la colección infantil y juvenil de la editorial, cuando su contenido es bastante pesimista y dramático; con un final nada apropiado, incluso claramente desaconsejable, para chicos en esa época de transición tantas veces difícil, pues la salida no es nada alentadora precisamente.

( de Ángel García Prieto)

Imagen de Artemi

Ismael es un niño que vive en el seno de una humilde familia judía en una ciudad portuaria del Mar Negro. El niño-poeta acude a las tabernas del puerto a cantar las penas y las alegrías de los hombres... Un día, Barin reconoce en él un genio y lo introduce en la corte de la princesa de quien es amante. Mas, al cabo, el niño prodigio descubre la naturaleza, la vida... Enferma. Se recupera y lee a los grandes poetas. Llora primero por su belleza. Después llora porque recuerda sus ripios y el contraste es grande. Entonces el genio desaparece... o quizás simplemente se toma unas vacaciones. Porque él es un adolescente y nadie lo disculpa por ello, ni le sabe entender. El niño prodigio no deja de serlo de la noche a la mañana. No deja de serlo nunca, en mi lectura. Pero los que lo escuchan, la princesa, sus padres, los hombres del puerto... no saben que deben esperar.
Lo mejor del libro es cómo trata el asunto del "talento", del "genio creador", el tópico del amor interesado y la crisis que en gente de excesiva sensibilidad puede acabar, si no posee las ayudas necesarias, trágicamente.
Magistral. Pero muy duro, muy amargo.

Imagen de acabrero

Novela corta que desmerece del resto de las obras publicadas de esta autora. Es obra de juventud y sorprende la maestría en las narraciones e incluso el dibujo de los personajes principales. Pero como novela le falta la fuerza de una historia terminada. El final es un tanto forzado y poco consecuente con la descripción del personaje.