Las utopías socialistas de los años 1920

 

Max Winter, (1870-1937) novelista alemán, narra la utopía socialista que se intentó implantar en Viena desde 1919 hasta 1930 y que a nuestros ojos resulta completamente anacrónica y olvidada. El argumento de la novela es bastante elemental: un hombre que queda en coma y es devuelto a la realidad en 2025 y rememora el desarrollo de aquella utopía.

La novela que ahora se reedita fue escrita en 1929 en Berlín en vísperas del nazismo, en una editorial alternativa que publicaba textos socialistas y fue la primera y única novela de Max Winter (15).

Es divertido que juegue con las cifras como Orwell lo hizo con su famoso 1984 o la rebelión en la granja, pues ambos fracasaron en sus predicciones proféticas, pues el comunismo ha fracasado siempre como el paraíso comunista, incluso en nuestros días en Cuba, Venezuela y Nicaragua y en la propia China.

Ciertamente, el nombre de Utopía hace referencia a la Utopía de Tomás Moro como planteamiento de sueño de organización política y social proyectado en el tiempo, pero como se ha comprobado en la historia en la Utopía de Moro había felicidad porque se asentaba en la visión trascendente del hombre mientras estas utopías se basan en un socialismo cerrado al espíritu.

Efectivamente, aquella sociedad de 2025, relatada en una gran utopía, no conserva la fe, ni la religión ni el trato de amistad con Dios, sino un tenue sentido espiritual parecido a lo que denominaríamos nueva era (41).

Es interesante los furibundos ataques a los obispos y sacerdotes que denotan una profunda actitud anticlerical que desembocaría en la desconfianza y la huida en masa de la Iglesia (51, 91).

En cambio, parece haber logrado grandes triunfos:  en la sociedad del libro no se bebe, ni se fuma, no hay guerras, la gente no se impacienta, las casas son gratuitas, la radio universal gobierna el mundo y da las instrucciones (57).

Indudablemente, el autor se cuidará muy mucho de mostrar la coacción de la libertad personal, pero ya en esta novela futurista se está hablando del control que ejerce de hecho el móvil de nuestras vidas (71).

Es divertido hablar de un mundo sin dinero, sin ambiciones económicas, sin robos ni cautelas, la ausencia de indigentes, la templanza y austeridad, pensiones de jubilación desde los 45 años, etc. (83).

Finalmente, se mostrará la cara más real del colectivismo y de la técnica aplicada al confort y a la seguridad humana: la terrible ausencia del amor y de la familia (173).

José Carlos Martín de la Hoz

Max Winter, De vuelta a la vida (en 2025), Pepita de calabaza, Logroño 2025, 204 pp.