El profesor de la universidad de Virginia, Richartd Rarty (1931-2007), ha desarrollado en este trabajo una importante aportación a la historia de la filosofía y de las corrientes de pensamiento de su tiempo, mediante la descripción del pragmatismo americano.
El método seguido ha sido el descriptivo y pormenorizado análisis, sino el de recopilar unos artículos señeros, con ellos se daría un verdadero estudio sobre el pragmatismo, una corriente filosófica especialmente importante en diversas universidades americanas durante el siglo XX.
Rarty comenzó a ser conocido como un filósofo analítico y fue estudiado más en el ámbito de las facultades literarias que propiamente filosóficas, pues lo propio de la filosofía pragmática era proporcionar argumentos e ideas asequibles a los comentaristas de textos e impulsores de la cultura de su tiempo, teoría política y de la literatura contemporánea.
El método seguido por Tecnos en esta ocasión es distinto a lo que suele ser esta interesante publicación de textos de las diversas filosofías de nuestro tiempo, pues en vez de publicar un texto señero de una corriente filosófica y realizar una buena introducción, ha optado por publicar diversos artículos de un representante del pragmatismo para intuir por qué caminos estaban articulando dicha corriente sus impulsores.
Es muy interesante la descripción a la que ha sido sometida la filosofía pragmática de su tiempo, desde “un mero positivista de ideas vagas” (22), hasta un “desasimiento gradual del confort metafísico proporcionado por la tradición filosófica” (27), un sencillo y llamativo post espiritualismo en forma de agnosticismo u ateísmo posmoderno, o sencillamente como una disciplina relegada al entendimiento de la crítica literaria (29).
El pragmatismo, enunciado positivamente, podría ser definido como la corriente filosófica que concuerda con la ciencia y, por tanto, con la propia naturaleza y, según nuestro autor “no debería caer en la tentación de captar el contenido filosófico de nuestra noción de verdad (sin olvidad las particularidades de dicha noción que hacen del realismo algo tentador)” (35).
Finalmente, nos parece que en el siguiente texto se puede dilucidar con mayor claridad la propuesta del pragmatismo: “La cuestión de si la concepción pragmatista de la verdad -tema en sí mismo poco productivo- equivale pues a preguntar si vale la pena promover una cultura post-filosófica. No se trata de preguntar por el significado de verdadero, ni de preguntar por los requisitos que debe cumplir una filosofía del lenguaje adecuada, no de preguntar si existe con independencia de nuestra mente, ni tampoco preguntar si los eslóganes del pragmatista capturan las intuiciones de nuestra cultura” (55).
José Carlos Martín de la Hoz
Richard Rorty, Consecuencias del pragmatismo, ediciones Tecnos, Madrid 2025, 308 pp.