Móviles y redes sociales

 

Parece que el empeño de retirar los móviles de la vida de los niños es algo muy generalizado, tanto por expertos que trabajan en colegios como por muchos padres que son plenamente conscientes del daño que pueden llegar a hacer. El problema a estas alturas es que, en no pocos ambientes, se ha dejado, sin ninguna limitación, el móvil a niños de cualquier edad, entre otras cosas porque es un medio de que estén tranquilos y no den la lata.

Pero el daño es patente y todos los expertos apuntan a retirar el móvil. “Estudios muestran que el uso de teléfonos móviles en los niños perjudica su sano desarrollo y les ocasiona diversos daños tales como trastornos de sueño, ansiedad, adicción, depresión y trastornos de conducta. También está relacionado con el aumento de la obesidad y la miopía” [1]. Quizá habría que hablar sobre todo de la dependencia que crean y que puede conducir a materias que son claramente nocivas para el joven.

“Algunos padres piensan que, si sus hijos no usan móviles, se van a quedar atrás sin conocimiento y habilidades digitales. Y piensan que es mejor que el niño use el móvil para que sea un nativo digital. Lo cierto es que el uso del móvil por parte de los niños, a pesar de ser contraproducente, no es necesario para su desarrollo. Los móviles están diseñados para que su uso sea muy sencillo, de tal forma que todas estas habilidades las puedan aprender los niños más adelante sin que afecten a su desarrollo temprano”[2].

La experiencia actualmente ya es suficiente para que seamos consciente de la adicción tan fuerte que se crea, aparte ya de los contenidos inmorales o inconvenientes que se puedan encontrar. No deja de ser sorprendente que “los directores ejecutivos de las grandes empresas tecnológicas no permiten a sus hijos que usen los teléfonos móviles ni tampoco redes sociales. Por ejemplo, el célebre fundador de Microsoft, Bill Gates, no permitió a sus hijos tener teléfono móvil hasta los 14 años. También Steve Jobs, fundador de Apple, no permitió a sus hijos usar el iPhone ni el iPad. Yo creo que son razones de peso; no se les puede juzgar por no conocer el producto o de ser contrarios a él”.[3]

Algo parecido habría que decir del uso desenfrenado de las redes sociales, algunas de las cuales, según apuntan los expertos, son notablemente nocivas para jóvenes. También en esto es llamativo conocer las opiniones de los mejores conocedores de esos medios. Elon Musk afirmó “que no había restringido a sus hijos el uso de redes sociales y que, más tarde, se percató de que había sido un error. Musk, explicó en una conferencia que sus hijos ‘habían sido programados por los algoritmos de YouTube y Reddit’. Además, el empresario de Tesla lanzó una advertencia a los padres de todos los niños que usan plataformas, en el sentido de que los algoritmos pueden moldear el comportamiento de los niños”[4].

Es curioso cómo existe hoy bastante unanimidad entre los grandes gurús de las plataformas que están de acuerdo en no permitirles a sus propios hijos usar estas tecnologías.

Ángel Cabrero Ugarte

[1] Miguel Ángel Ruiz, La destrucción planificada de la infancia, Cydonia 2025, p.208

[2] Ídem

[3] Ídem p. 209

[4] Ídem p. 209