Joseph de Maistre (1753-1821) nació en Saboya y perteneció al servicio diplomático de los reyes de Saboya y Piamonte para los cuales redactó su más celebre obra: “Las veladas de San Petersburgo”.
Efectivamente, a las orillas del Neva, en la ciudad imperial rusa de San Petersburgo, tres grandes prohombres del lugar descienden hasta las afueras por el río y se asientan en una finca de recreo y se reúnen largamente y sin tiempo fijo para hablar del presente y del futuro de la humanidad mientras están sumidos en la gran crisis que aconteció en Europa después de la revolución francesa y del fracaso de Napoleón y del despotismo ilustrado.
El primer gran tema de conversación de aquellas grandes veladas a la caída de la tarde, junto a rio, con la sueve brisa, a la caída del sol, versará sobre el problema del mal en el mundo y el sufrimiento humano.
Evidentemente, esta gran cuestión no se aborda “in recto”, sino “in oblicuo”, es decir se tratan los aspectos paradójicos e intrincados y se evitan los análisis obvios de tan compleja cuestión.
La primera aproximación al problema vendrá formulada casi en las primeras páginas, aunque se volverá una y otra vez: “La felicidad de los malvados y la injusticia que sufren los virtuosos” (15).
Se aportará, por ejemplo, la conclusión sin demostrar sino solo es enunciada acerca de que el “hombre moral” llegará a la edad de diez años y estará suficientemente formado por su madre (95).
En ese sentido hay tiempo para hablar de Voltaire y su análisis del terremoto de Lisboa, pero solo mencionando lo más interesante y sintético y novedoso del pensamiento de ese gran deísta (133).
Se plantea abiertamente la discusión acerca de la mentalidad de la Iglesia Oriental tan distinta de la Latina, la primera más especulativa y la segunda más pragmática, perro con una vehemencia inusitada (140). Es muy interesante descubrir la abundancia de citas de los poetas clásicos sobe todo griegos. La conclusión parcial primera se formulará de modo contundente para ser meditada y rebajada: “Todo azote del cielo es un castigo” (141).
Todo está sazonado con narraciones de fuegos artificiales, de cacerías, de paseos y visitas a museos, para volver a las veladas que van articulando el libro. Se trataría de una actualización culta de los debates medievales pero de guante blanco y más literarios que filosóficos.
José Carlos Martín de la Hoz
Joseph de Maistre, Las veladas de san Petersburgo. Coloquios sobre el gobierno temporal de la Providencia, Desván de Hanta, Barcelona 2024, 430 pp.