Hace muy pocos años se constituyó una región nueva de la Prelatura del Opus Dei en Europa que recogía casi la misma composición que el antiguo “Intermarium” es decir la comunidad de países desde Polonia-Lituania hasta Croacia en lo que se denominaba Europa Centro-oriental. La diferencia es que Ucrania y Bielorrusia formaban parte de ella y en el caso mencionado no.

Es muy interesante, que la primera conclusión de esta interesante investigación colectiva dirigida por Teresa Nava Rodríguez y Matylda Urjasz-Raczko es la gran sintonía de profesores polacos y españoles como para poder coordinar y dirigir tan importante cuestión.

Inmediatamente, hemos de comentar la presencia de españoles en la zona en el siglo XVI, pues efectivamente parte de los Tercios españoles estaban en la Lombardía, Nápoles, Sicilia y Niza y desde allí accedían a esas regiones de norte a sur, especialmente a Polonia y a la región de Hungría (57).

Destaca en materia diplomática los españoles que estaban en las nunciaturas y que a veces eran espías para el rey de España. Uno de los más destacados en este trabajo es Guillén de san Clemente, un diplomático de carrera y de muy largo recorrido en toda esa zona (97).

Enseguida hemos de comentar que en toda esa región existían reyes y príncipes y era una responsabilidad de Carlos V, Felipe II y Felipe III mantener la hegemonía en toda la zona mediante alianzas matrimoniales, de modo que o eran sobrinos o primos o contra-primos, los monarcas, o sus esposas estaban emparentados con la casa real de España y, durante un siglo con el vasto imperio español (115).

Resulta de un gran interés el núcleo formado por Polonia y Lituania, por un lado y, por otro, naciones muy semejantes como Suecia y Finlandia. Entre las cuatro hubieran podido plantar cara a Rusia, pero no lo hicieron y acabaron con problemas con los rusos.

También influyeron mucho que Polonia y Lituania eran muy católicas y lo siguen siendo, mientras que Suecia y Finlandia siempre fueron o paganas o protestantes, pero muy poco tiempo católicas (120).

Terminaremos recordando la influencia en esos inmensos países, donde existen desde siempre, ciudades con muy pocos habitantes, de un modo de gobierno muy relacionado con la “razón de estado”, pues el protestantismo cayó más rápidamente en el esquema de gobierno de Maquiavelo.

José Carlos Martín de la Hoz

Teresa Nava Rodríguez y Matylda Urjasz-Raczko, El mundo ibérico y el Intermarium. Circulaciones y espacios en la Europa Centro-Oriental (siglos XVI-XX), Sílex, Madrid 2026, 454 pp.