Casi todos los poemas de Cuaderno de Valsaín han nacido en las caminatas por la sierra de Guadarrama, tanto por la vertiente madrileña como por la segoviana, a lo largo de casi diez lustros. Otros, no incluidos en este, figuran en poemarios anteriores como Rosal en la niebla, Año de nieves y Libro de los paisajes. Se trata de breves apuntes -suscitados por aquellos parajes tan queridos-, que invitan a la contemplación, al sosiego, a la amistad. El texto se completa con algunos poemas de tono elegíaco. He marcado con un asterisco los que se han publicado en la revista literaria “Cristal”.
| Edición | Editorial | Páginas | ISBN | Observaciones |
|---|---|---|---|---|
| 2026 | Talón de Aquiles |
88 |
979-13-88344-46-6 |
Comentarios
Excelente poemario para
Excelente poemario para disfrutar de la sierra de Guadarrama y de la buena poesía. En conjunto, son cincuenta poemas breves más un prólogo y un epílogo, en los que compartimos las caminatas del poeta por esos espacios magníficos de la naturaleza que aguardan, acogen, retienen y embelesan: “Siempre hay lugar para el asombro”. Son breves apuntes llenos de luz, de silencio, de quietud que nos interpelan a través de todos los sentidos: el cascabeleo de las prímulas, el canto del herrerillo, los troncos anaranjados, las heladas tardías, los tonos enmohecidos del otoño… Así pues, estamos ante una obra muy recomendable por la riqueza del vocabulario y por la sensibilidad del poeta, Luis Ramoneda, que muestra una naturaleza siempre prodigiosa que nos invita a “creer agradecidos”. Ana María Díaz Barranco
No soy lector de poesía.
No soy lector de poesía.
Me ha llegado este “Cuaderno” de un autor, poeta y montañero: “Cuaderno de Valsaín”, repleto de belleza y naturaleza, de vivencias por estos montes tan especiales:
“Caen las hojas,
caen los amarillos lacrimosos,
queda la desnudez de los fríos.” (22).
Luis Ramoneda no defrauda… quizá empiece a leer más poesía.
Una vez más nos encontramos
Una vez más nos encontramos con la bella y exquisita poesía de Ramoneda. En este caso el tema son las tierras del Guadarrama, los pinares y los rios. El lector aprecia la sensibilidad de quien camina por esos bosques y los aprecia, y ese aprecio se convierte en poesía. Es lo propio del poeta, manifestar en el papel lo que siente en los diversos momentos de su vida. Quienes conocemos bien esos pinares entendemos perfectamente el entusiasmo poético del montañero/poeta. Si caminara el solo se pararía en cualquier momento para escribir.