En estos años, se ha incrementado notablemente el esfuerzo historiográfico encaminado a estudiar el pensamiento de los intelectuales de la Segunda República para poder dilucidar si realmente o no hubieran podido imponer sus ideas frente a los dos grandes bloques políticos que terminaron por chocar frontalmente durante la guerra civil española y que continuarían en cierto modo la lucha hasta la caída del régimen totalitario y el establecimiento de la democracia en España.
Ciertamente, lo que ahora se denomina el centro democrático, es decir, un pensamiento social-liberal, que estaba en la mente de intelectuales de la talla de Ortega y Gasset, Unamuno, Pío Baroja, o políticos como Azaña, Alcalá Zamora, Fernández de los Ríos y tantos más que se denominaban Republicanos liberales o radicales, pero no marxistas, ni socialistas.
La obra que deseamos reseñar ahora es un fiel reflejo de esos deseos de estudio e investigación. Se trata de la edición de los artículos de prensa, de uno de los pensadores liberales de la Segunda República: José Castillejo (1877-1945) que escribía en el Sol y que tuvo que exiliarse de España en el comienzo de la guerra civil pues la UGT lo perseguía de hecho y envió milicianos para darle muerte y, también, Serrano Suñer, declaró en 1937 que también lo buscaba en el otro lado. Finalmente moriría en Londres, en el exilio en 1945.
Los temas de los artículos muestran la clásica mentalidad liberal: fomento ilimitado de la libertad, aunque también muestra ser un liberal realista pues se hacen muchas referencias a la difícil situación social, política y económica incrementada por unos sindicatos de clase empeñado en estirar la tensión social hasta llegar a la revolución comunista.
La separación Iglesia y Estado como en Francia es una clara reivindicación tanto en la izquierda, el centro y la derecha, pues se piensa que habrá más respeto a las instituciones eclesiástica y a las personas sagradas (43). También, nuestro autor reflejará una visión liberal al relegar la religión al interior de las conciencias y suprimir los símbolos religiosos en las aulas, las clases de religión, etc.
Es especialmente interesante la larga preparación, desde diciembre de 1935 hasta febrero de 1936 que terminó con la victoria del Frente Popular y la inmediata preparación de la guerra civil (51). Es muy interesante, descubrir que ya existía entonces la partidocracia y efectivamente no era el pueblo el que elegía a sus representantes (67).
José Carlos Martín de la Hoz
José Castillejo, Un liberal en la convulsa República. Artículos escogidos, Página indómita, Barcelona 2026, 223 pp.