Los ángeles de la historia

 

En el trascurso de una discusión o en un rato de conversación entre personas o simplemente en los avatares de la vida suelen producirse momentos de silencio donde exclamamos “ha pasado un ángel”. También, simplemente es la concreción de una realidad: el paso de los ángeles de la historia.

En esta ocasión Georges Didi-Huberman, recoge los textos fundamentales de Walter Benjamin para redactar un trabajo magnífico “sobre el concepto de historia” según Benjamin y para escenificar el paso de los ángeles en la historia y abrir camino para una nueva filosofía de la historia que pueda alumbrarnos en el camino de nuestra cultura y de nuestra civilización.

Cuando pasa un ángel por la historia o por la conversación todo queda en el aire, en suspenso, nadie dice nada, pero todos tienen algo que decir que ha de esperar a ser dicho para prolongar el tiempo de la discusión.

Ciertamente, cada uno deja en suspenso el diálogo porque cada uno ha entrado en reflexión, es decir en diálogo íntimo y personal. Ojalá que todos pasáramos por el diálogo con Dios antes de proseguir el diálogo con los demás o con nosotros mismos, pues esa relación personal con el creador enriquecería el diálogo entre los hombres y lo haría más fructífero.

A la vez hay cuestiones, aparentemente lejanas de tronco central de la obra que el autor va dejando resueltas a través de citas de Walter Benjamin. Por ejemplo, cuando refiere “Hegel llamaba a la Iglesia sociedad moral y religiosa” (62).

De todas formas, el tratamiento del tema de los ángeles a lo largo de este libro es tan interesante y enjundioso que llegará a afirmar: “gracias a los ángeles sabemos a quién adorar” (84).

Es interesante anotar que para Benjamín la función de la historia es doble: por una parte “de recogida (delicado) y de arranque (violento). El historiador recoge, eso es evidente. Pero, si quiere salvar del olvido lo que hasta entonces estaba inobservado, oprimido o rechazado, debe también cogerlo al vuelo o arrancarlo con fuerza” (171).

Finalmente, debemos referir una interesante historia de la vida de Benjamin sucedida en la ciudad de Moscú en diciembre de 1926: “Se encontró de repente ante un cuadro de Cézanne en el que de repente descubrió algo inaudito y muy profundo”. Inmediatamente nuestro autor señalaba que el museo en cuestión no estaba en el plano guía ni en el plan de trabajo del día, pero como estaba a la vista entró en el museo para recrearse. Entonces, trascribe las palabras de Benjamin: “ante un cuadro muy bello de Cézanne se me ocurrió lo erróneo que desde el punto de vista filológico es hablar de empatía” (207).

José Carlos Martín de la Hoz

Georges Didi-Huberman, Los ángeles de la historia. Imágenes de los tiempos inquietos, Abada editores, Madrid 2026, 327 pp.