En la revuelta europa del siglo XIII, un joven llamado Tomas de Aquino está decidido a seguir su vocación religiosa en la orden benedictina, pero al fin profesa con la orden de los dominicos, a pesar de la fuerte oposición familiar.
Las convulsiones creadas en Italia por el emperador Federico se cruzan en la vida de nuestro protagonista, sin desviarle un apice de su cometido: levantar un edificio teológico que contrarreste la influencia árabe.