El barco carbonero Alfonso Pérez, anclado en el puerto de Santander, sirvió de prisión durante la Guerra Civil entre julio de 1936 y febrero de 1937. El 27 de diciembre de 1936 la ciudad fue bombardeada por la aviación nacional -de Franco, para entendernos-, y en represalia los milicianos -voluntarios civiles adscritos a las fuerzas republicanas- ejecutaron a 157 presos del barco-prisión.
La matanza escandalizó a los medios internacionales y los presos supervivientes fueron trasladados al penal del Dueso y el barco abandonó Santander.