En El mar cautivo, Daniel Hershenzon explora las enmarañadas historias de los cautivos musulmanes y cristianos y, por extensión, del Imperio español, el Argel otomano y Marruecos en el siglo XVII, para argumentar que la piratería, el cautiverio y la redención ayudaron a dar forma al Mediterráneo como una región integrada a nivel social, político y económico.
Esclavitud, comunicacion y comercio.