San Ireneo

Moderadora: Lilian González Fajardo

6 de noviembre 2017

Mayo, 2016

El libro de mi destino

Parinoush, Saniee

Masumeh tiene quince años cuando conoce a Said, un aprendiz de farmacéutico, y entre ambos nace un sentimiento intenso y difícil de esconder. La relación termina saliendo a la luz, lo que provoca una inmensa decepción en su padre y la feroz oposición de sus hermanos. Condenada a recluirse en casa y aislada del mundo exterior, la única vía de escape es un matrimonio concertado. 

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La novela tiene dos aspectos. El primero se refiere a la historia reciente de Irán, desde el Sah Reza Pahlevi a la Revolución islámica. El segundo aspecto se refiere a la condición de la mujer en el mundo islámico y, en concreto, a la supervivencia de una joven iraní -Masumeh- en Teherán.

La autora recuerda como el país pasó de la dictadura del Sah a la de un Gobierno islámico. La euforia del cambio duró apenas un mes. Después, aquellos que pedían libertad bajo el Sah fueron condenados a muerte por el régimen de los ayatolás. La novela ofrece interesantes consideraciones acerca de la vida política.

Masumeh es una joven de dieciseis años y está juvenilmente enamorada de Said, empleado de una farmacia. Con la complicidad de una amiga intercambian notas y miradas. El hecho llega al conocimiento de la familia de Masumeh, que lo considera deshonroso, y fuerza a la joven a aceptar un matrimonio concertado. Masumeh es arrastrada a desposar a Hamid, un hombre al que no conoce ni desea. También Hamid, que depende económicamente de su familia, acepta el desposorio sin ilusión ni ganas.

A lo largo de la novela comprobamos como ciertas tradiciones del mundo islámico, como pueden ser el velo, los matrimonios concertados, las espesas barbas o la misma ablación genital, se presentan como preceptos religiosos pero no son más que costumbres anticuadas que no todos aceptan ni viven. En muchos casos se trata de tradiciones de ámbito exclusivamente local.

En Teherán se ve con naturalidad que las jóvenes estudien, pero la familia de Masumeh procede de Quom, una ciudad clerical, y allí se piensa que una mujer no necesita estudiar sino prepararse para el matrimonio. Afortunadamente Hamid, militante del Partido Comunista, tiene una mentalidad amplia y anima a su esposa a que se matricule en la Universidad. Masumeh estudiará Literatura persa, a pesar de la dificultad que le suponen sus tres hijos y no contar con la ayuda de Hamid, dedicado a la política en la clandestinidad.

En tiempos del Sah Hamid ha pasado cuatro años en la cárcel, pero con el Gobierno islámico es ejecutado. Masumeh tiene que ponerse a trabajar en una oficina para sacar a sus hijos adelante. Resulta conmovedor leer como éstos, a pesar de su corta edad, suponen un apoyo para su madre, pero también condicionan su futuro.

La fe de Masumeh es auténtica. En los momentos difíciles su oración es fervorosa, y cuando las dificultades se resuelven el agradecimiento también lo es. Por el contrario su hermano mayor -Mahmud- luce barbas de santón, se considera un verdadero creyente y tacha a los demás de ateos, pero se ha enriquecido comerciando con productos subvencionados por el Gobierno. La autora no deja de subrayar esta contradicción y deja claro que hay una religión auténtica y otra hipócrita, meramente exterior o de las formas.

El mundo islámico ha sido fértil en poetas. En sus malos momentos Masumeh recurre a sus poetas favoritos. Su amigo, el señor Shirzadi, un hombre amargado por la situación en Irán, libera sus frustraciones escribiendo poesía. La literatura -y en concreto la poesía- constituye un camino de liberación para la mente cuando las circunstancias exteriores impiden otro tipo de actividad. Finalmente Shirzadi opta por emigrar a los Estados Unidos, pero muere allí de nostalgia.

Los iraníes conocen las sociedades occidentales y las valoran positivamente. Un gran número de personajes de la novela emigran a los Estados Unidos, Canadá, Alemania o Francia. Es otro modo de alcanzar la libertad, aunque sea a base de renunciar a la propia tierra, familia y amigos.

La novela es interesante. Probablemente haya que superar el capítulo sobre la infancia de Masumeh, pero a partir de ahí te engancha y es díficil de dejar. La novela tiene mucho de sapiencial, de enseñanza para la vida, y mucha psicología en sus protagonistas. La maestría de la autora se pone de relieve en su capacidad para manejar un gran número de personajes.

 

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Me ha resultado una novela muy larga, con visos de autobiografía, sin ningún recurso literario. La protagonista y relatora cuenta con bastante detalle, infinidad de dificultades que ocurrieron en su vida, desde los quince a los casi sesenta años. Es una vida muy dura, que atraviesa las circunstancias políticas que llevaron a la caída del sha de Persia y la toma del poder por los islamistas extremistas y luego la guerra Irán-Iraq. Nos va contando todos los momentos tremendos ocurridos en su vida, sin apenas respiro, las sucesivas incomprensiones de las diversas personas de su familia y también de amigos. Creo que esta larga historia tiene como positivo que se muestra una personalidad muy fuerte, capaz de sobrevivir a tantas calamidades, con una visión de las cosas muy equilibrada, lo que no le resta dolor e incomprensión. Pero junto a eso, se palpa la pobreza espiritual del mundo islámico, incluso cuando se trata de personas muy religiosas. Leer artículo >>

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Me ha gustado el modo de narrar de Parinoush Saniee. Durísima novela de la vida de una mujer de Persia entre los dos momentos políticos del siglo XX, durante el poder del Sha y después con la llegada del estado islámico. Es un paseo por las costumbres familiares y religiosas de esa sociedad y la fugacidad de las ideas políticas cuando se aplican a la vida de una persona que en ningún momento llega a ser libre. 

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Magnífica obra que cuenta con mucho realismo la situación de la mujer iraní en las épocas de sha, en la psterior, de Jomeini, hasta casi la actualidad. A pesar de la dureza de las diversas situaciones, la autora ha sabido mantener un tono limpio. La protagonista es una mujer llena de valores desde su juventud hasta la ancianidad. Ha mantenido la dignidad humana en todas las diferentes etapas de su ida; ha sido abnegada, trabajadora, ha mantanido su corazón ausente de odios y rencores a pesar del trato tan brutal recibido, positiva, generosa y mucho más. Es, posiblemente, la mejor novela que he  leído en los últimos años. Su lectura es "adictiva" ya que es difícil dejarla pues las diversas  situaciones se van sucediendo con rapidez e intensidad narrativa. A este lector le ha impresionado que una obra de mas de 450 páginas no decaiga en algún momento. La trama es lineal, sencilla y sin circunloquios lo que ayuda a la comprensión del lector. Muy interesante y recomendabe.

Imagen de Coré

Es un ibro lleno de humanidad, con personajes bien delineados, con un ritmo que no decae,  y se lee como si se tratase de una novela policíaca. Está bien reflejada la sociedad iraní durante la época del Sha hasta nuestros días. Desfilan por la novela  personas cabales  y otros oportunistas, gentes pragmáticas e idealistas. Un disfrute.