El profesor Ives Semen redactó hace ya muchos años este trabajo que ahora queremos reseñar y que ha sido muchas veces reeditado, pues sigue siendo un trabajo de referencia para estudiar a fondo y con aprovechamiento la teología del cuerpo de san Juan Pablo II.

La ventaja de la teología del cuerpo contenida en este trabajo es que al ser pronunciada y enseñada por el santo Padre ya no es simplemente la doctrina de una corriente de filósofos, teólogos, expertos en la materia, sino claramente la voz del magisterio ordinario de la Iglesia.

En efecto, como es sabido el Concilio Vaticano II no llegó a publicar un documento sobre la teología del matrimonio, del amor humano y del cuerpo, sino que quedó en espera de ulteriores expresiones y desarrollos debidos a la profundización del magisterio y de los teólogos a la luz de la rica teología conciliar.

Juan Pablo II que ya venía trabajando sobre la materia desde que empezó a trabajar con jóvenes en sus diversos encargos pastorales, como profesor universitario, sacerdote y como obispo, hasta que, finalmente, fue llamado a ocupar la sede de Pedro.

La clave de la teología del cuerpo es que procede de un estudio muy profundo derivado de la Sagrada Escritura, de los Padres de la Iglesia, del Magisterio perenne de la Iglesia, así como del personalismo filosófico aplicado a la ética y a la moral cristiana esponsal. No olvidemos que la “Iglesia de comunión” fue una de las claves del Concilio Vaticano II.

En definitiva, el Pontífice nos anima a todos los pastores de la Iglesia y a todas las familias cristianas a aprender cada día a amar a Dios y a los demás, para poder enseñar a amar a todas las almas. Como nos ha recordado Benedicto XVI: “Dios es amor” y la Iglesia es el camino del amor y de la felicidad: “el amor nos saca de nuestro yo” (38).

Es interesante, que a lo largo del trabajo Ives Semen, recogerá muchos textos literales del Santo Padre donde aparecen expresiones innovadoras: “teología del cuerpo”, “espiritualidad conyugal”, “pedagogía del cuerpo y complementariedad”, “religión de la encarnación”, “satisfacción mutua”, “amor como donación incondicionada”, “matrimonio icono de la Trinidad” (47).

Indudablemente, los horizontes de santidad y de felicidad que abre la teología del cuerpo de Juan Pablo II apenas han sido desarrollados en los pontificados siguientes y  todavía queda mucho hasta que sean conocidos y asimilados por el pueblo cristiano, pues son verdadero camino de gracia y don de Dios: “el amor es la alianza de Dios con los hombres” (77).

José Carlos Martín de la Hoz

Yves Semen, La sexualidad según Juan Pablo II, Desclée De Brouwer, Bilbao 2007, 181 pp.