La comunidad cristiana de Esmirna

 

Entre los muchos trabajos de edición e investigación de las colecciones patrísticas que ha puesto en marcha ediciones Ciudad Nueva, destaca la “Colección de Estudios Patrísticos” que han comenzado a editar, donde se publicaciones de gran calado desde el punto de vista historiográfico y de crítica literaria e histórica.

Hay que reconocer que resulta conmovedor detenerse a estudiar con tanto detalle, por ejemplo, el nacimiento y desarrollo de la primera comunidad cristiana de Esmirna. Precisamente, fue fundada por el apóstol san Juan y fueron importantes los sucesores como el famoso obispo y mártir san Policarpo, quien a su vez fue maestro de san Ireneo de Lyon y de tantos discípulos a lo largo del sucederse de las generaciones de cristianos hasta nuestros días. En definitiva, se trata de asistir, desde el punto de vista histórico, al sucederse de la acción del Espíritu Santo que se derramó en Jerusalén el día de Pentecostés no cesará su influjo en la historia de los hombres hasta el final de los tiempos.

El historiador Mauricio Saavedra Monroy formado en el “Agustianianum” de Roma ha recogido en estas páginas que ahora presentamos un trabajo verdaderamente exhaustivo de solida investigación, no sólo histórica y literaria sino, sobre todo de crítica de fuentes (19, 117).

Indudablemente, Esmirna es un lugar privilegiado del Asia menor, un verdadero cruce de caminos como tantos hay en el Oriente medio, con lo que eso supone de riqueza, movimiento de mercaderes y mercancías, prosperidad y desarrollo (163).

En ese mundo que hablaba griego los cristianos llegaron a ser tantos que comenzaron a tomar ese nombre propio frente a los judíos y a los paganos (185). Lógicamente, las disputas con los judíos desde el comienzo hasta el 313 estarán ampliamente tratadas en este trabajo (188, 193, 206).

Así mismo, resulta de un gran interés las pesquisas, casi policíacas, para detectar la posible serie de obispos de Esmirna a lo largo de la historia lo que resulta de gran complicidad por la pérdida de los archivos y diversas destrucciones de la propia ciudad en los avatares de la historia.

Inmediatamente, se referirá a la transmisión de la tradición paulina y en general del Nuevo Testamento en Esmirna. Lógicamente, señalará que Clemente, Policarpo e Ignacio se apoyarán en el Nuevo Testamento para dar credibilidad a su doctrina como es fácilmente observable en los diversos escritos de cada uno (331, 342). Lo mismo puede observarse de la tradición joánica, con el aliciente de que vivió precisamente en Asia Menor donde formó a Policarpo y a tantos otros que nos han recordado su insistencia en el mandamiento de la caridad (354).

El desarrollo de la vida eclesial en Esmirna estará llena de luces pero también de sombras pues, junto a las grandes figuras ya señaladas y a tantos ejemplos de santidad, hay que recordar la defección del obispo Euctemón en el siglo III.

José Carlos Martín de la Hoz

Mauricio Saavedra Monroy OSA, La Iglesia de Esmirna. Formación de la identidad de una primitiva comunidad cristiana, ediciones Ciudad Nueva, Madrid 2022, 505 pp