Carl R. Trueman, profesor del Grove City College y de la Universidad de Notre Dame en Estados Unidos, ha redactado un magnífico trabajo sobre los problemas actuales que plantea a la antropología de nuestro tiempo la civilización occidental.
Tras preguntarse acerca de la naturaleza humana y de la realidad de cada uno de los hombres, llegará a la conclusión de que estamos asistiendo a un intenso ataque destinado a la profanación del hombre. Bastaría con observar el índice para recordar las principales agresiones de las que hablará sucintamente: el aborto, la eutanasia, la Inteligencia artificial, los robots, la banalización del sexo, la cultura woke y algunos asuntos más.
Ciertamente de la concepción bíblica del hombre como imagen y semejanza de Dios y, por tanto, capaz de libertad, de derechos y obligaciones, preparado para vivir el derecho natural con la sencillez de Francisco de Vitoria y de la Escuela de Salamanca, terminará Trueman por reclamar por llegar a una conclusión: necesitamos una nueva sacralización del hombre.
En el fondo, lo que está reclamando es un nuevo ordenamiento jurídico, cultural, antropológico y social construido sobre la posibilidad de que Dios exista que devuelva la esperanza al hombre contemporáneo y poder construir una ética global respetada por todos (13).
Seguidamente, dedicará muchas páginas a reclamar una nueva manera de presentar y de vivir el amor humano, donde prime la dignidad de la persona huma, sin ver jamás al obre como objeto sino que las relaciones humanas sean siempre y para siempre enriquecedoras (113). Es interesante la distinción que hace unos autor entre los esfuerzos de la medicina para lograr que tantas mujeres puedan quedarse embarazadas siguiendo los cursos de la naturaleza y del amor esponsal y la maternidad suplantada que tanto dolor y destrozo produce (136).
El autor más citado y venerado a lo largo del trabajo será el humanista inglés Sir Roger Scruton (1944-2020), quien está abundantemente detrás de toda la argumentación y fundamentación de este trabajo. Por cierto, que Trueman no usará el estilo racional y académico de Scruton sino que desarrollará su libro, sobre todo enunciando tesis, a modo de frases hechas o eslóganes, que va abordando brevemente, sobre todo con argumentos de coherencia política y filosófica con el concepto de dignidad de la persona humana (181).
Ciertamente, hace falta una nueva consagración del hombre, como hijo de Dios, y para eso es necesario descubrir que está llamado al amor (184) y que solo en el amor de donación madura como persona (186).
José Carlos Martin de la Hoz
Carl R. Trueman, The desecration of man. How the rejection of God degrades our humanty, Penguin Random House L.I.C, New York 2026, 236 pp.