¿Un futuro sin Cristo?

 

El profesor Javier M. Prades Rector de la Universidad Pontificia san Dámaso de Madrid redacta la presentación de este extraordinario volumen colectivo en el que intervienen un buen grupo de jóvenes intelectuales cristianos entre 25 y 35 años, laicos y sacerdotes y religiosos, hombres y mujeres, que viene a ser una verdadera presentación en sociedad de las nuevas generaciones de escritores cristianos.

En efecto, este volumen nace como respuesta al planteamiento del profesor Diego S. Garrocho de filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid quien lanzó, hace relativamente poco tiempo, una pregunta a la opinión pública española preguntando de modo desafiante y provocador, acerca de dónde estaban los intelectuales cristianos en España y, en concreto, qué estaban aportando de relieve al debate cultural de nuestro tiempo.

Evidentemente, la pregunta que encabeza esta obra colectiva es sencillamente una provocación, pues las estadísticas actuales continúan afirmando que el 70% de la civilización occidental se sigue considerando cristiana y, por tanto, reconocemos que Jesús de Nazaret, verdadero Dios y verdadero hombre, sigue siendo una fuente inagotable de inspiración. Indudablemente, Jesucristo constituye realmente el sentido de la vida para millones de almas y la plena identificación con Él es el objetivo de la mayoría de las hombres y mujeres de la civilización occidental: “vivir enamorados de Cristo y todo será felicísimo” (85).

Ahora bien, nuestros autores, “voces de una generación” se les llama, expondrán con mayor o menor acierto, lo que para ellos resulta de mayor atractivo de Cristo o tienen sencillamente un pensamiento de esperanza en Cristo para los hombres y mujeres de nuestro tiempo, atribulados en un individualismo atroz o en una superficial vida que les hace disfrutar mucho menos de lo que deberían. Es lógico, pues “Cristo vive aquí y ahora en sus criaturas” (93) y, por tanto, de nuestra mayor o menor comunión dependerá nuestra felicidad (131).

Lógicamente, todos los que escriben en este trabajo todavía tienen pocos años y, por tanto, mucha vida intelectual por delante; mucho que leer y meditar y, sobre todo, que contemplar pues la verdad infinita de Jesucristo sigue provocando respuestas, pero sobre todo una inmensa admiración.

Es interesante comprobar las constantes referencias a la belleza, a la relación con la teología de comunión y, sobre todo, a la donación incondicionada de sí como camino de arranque para las relaciones. La antropología personalista ha calado realmente en las nuevas generaciones y la dignidad de la persona humana, así como la profunda igualdad de hombres y mujeres con distintas características en todos los órdenes de la vida humana. Indudablemente, las relaciones humanas se han hecho globales, el mundo de internet ha acercado las culturas y civilizaciones y esto queda reflejado en un pluralismo político y cultural que hace muy rico el diálogo.

José Carlos Martín de la Hoz

Tomás J. Marín Mena (coord.), ¿Un futuro sin Cristo? Voces de una generación, ediciones PPC, Madrid 2023, 709 pp.

Comentarios

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En respuesta a la pregunta del profesor Garrocho sobre los intelectuales cristianos, aprovecho para señalar lo útil que resulta intelectualmente esta web del Club del Lector, que no se debería perder en ningún caso.

También me gusta señalar la cantidad de libros que van siendo publicados por autores católicos y que aparecen aquí -le bastaría a Garrocho con leerlos-, la excelencia del pensamiento de Benedicto XVI, así como la necesidad de volver a los autores cristianos que gozan de validez permanente, algo así como El Capital o La interpretación de los sueños de Freud, y lo digo irónicamente.

Para mí es evidente que se está produciendo un viraje intelectual -dentro del ámbito reducido de lo que podemos considerar intelectualidad, que no incluye los periódicos ni las televisiones- que pone de relieve lo añejo de la cultura que todavía se nos está ofreciendo desde determinadas tribunas.

Siento auténtica pena e indignación cuando alguien me presenta como propias ideas que antes he escuchado en la televisión; son los célebres argumentarios que se intenta hacernos tragar a cucharadas. ¿Dónde están, dónde se esconden los intelectuales no cristianos? ¿Qué nos ofrecen que sea novedoso?