Al filo de la razón

El protagonista y narrador de Al filo de la razón, cuyo nombre no sabemos, está casado, tiene tres hijas y vive la cómoda vida de abogado y secretario de una sociedad industrial en una ciudad de provincias croata en los años veinte del siglo pasado. Una noche, invitado a una cena, manifiesta su opinión sobre un incidente trágico del que el anfitrión, el director general Domaćinski, se está jactando ante los comensales. Al romper de esta forma con las convenciones, el abogado tendrá que enfrentarse a toda la sociedad, que lo repudia, juzga e incluso encarcela por decir la verdad.

Krleža disecciona magistralmente la sociedad provinciana de aquel tiempo, analiza la vida burguesa y dibuja la imagen de los poderosos y de su mente depravada e hipócrita. Entrelaza debates entre el protagonista y conocidos suyos que no entienden su acto moral individual que carece de trasfondo ideológico y que lo lleva al final a juicio y a una condena de ocho meses de cárcel por calumnia y difamación.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2020
312
978-84-1646-128-8

Original de 1938.

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Imagen de Ran

La biografía del autor proyecta una luz clara sobre el contenido de la obra y su finalidad. Tenemos entre manos un relato que pretende ser una crítica acerba de la sociedad, nada está bien, no hay nada positivo; con un lenguaje mordaz, ácido e insultante plantea una situación “ad hoc”, a la medida, para despotricar de forma desabrida ante la vida ordinaria que todo hombre tiene ante sí, haciéndola vacía de contenido, y calificándola carente de sentido: nada tiene sentido, el autor no ofrece ninguno; ninguna visión del mundo es aceptable, si fuera posible una visión del mundo sería impuesta y por tanto rechazable.

El autor no ofrece ninguna salida; ninguna solución; la única postura que se debe aceptar es el nihilismo. Propugna un socialismo donde cualquier postura positiva carece de sentido, y cualquier visión del mundo es nefasta.

La historia que le sirve de argumento está desbocada, narrada de forma embrocada, embrollada, con la finalidad de realizar una crítica insultante, hiriente; pero el efecto que produce es una burda expresión de un modo de pensar aberrante.

En mi opinión el libro no aporta nada, ni siquiera unos argumentos lúcidos e interesantes o aprovechables: es totalmente desaconsejable.