Augustín o el maestro está ahí

Joseph Malègue, conocido en su tiempo como el «Proust católico», y al que ya era aficionado Pablo VI, ha vuelto a ponerse de actualidad gracias al papa Francisco y a su exhortación Gaudete et exsultate. En Augustin o el maestro está ahí, novela cumbre del modernismo, la fe se convierte en materia narrativa. Cuenta la vida de Augustin Méridier desde su infancia hasta su muerte. Aun siendo un relato de gran viveza, no se trata simplemente de una novela biográfica. El drama de fondo es la pérdida de la fe cristiana arraigada en la infancia y el proceso posterior de conversión. El encuentro con un compañero de estudios jesuita marca el momento del nuevo nacimiento. Con un estilo limpio, imaginativo, de una enorme cultura literaria y teológica, J. Malègue deja al descubierto las tentaciones de la inteligencia autorreferencial y marca la senda interior para abrirse a las evidencias de la fe que se manifiestan en cada instante de la vida de los más diversos modos. Pocas páginas cabe encontrar en la literatura que expresen tan intensamente el estado de desolación y de dolor del alma sin Dios.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2020
856
978-84-220-2132-2
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3
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4
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Imagen de José Ignacio Peláez Albendea

Novela de Joseph Malegue publicada en 1928, traducida con gran lucidez por el Catedrático de Literatura Francesa de la Facultad de Filología de la Universidad Complutense José Antonio Millán Alba.

Este clásico ha adquirido actualidad por las citas del Papa Francisco en las que afirma que le influyó y ayudó su lectura. En la novela hay una referencia a “las clases medias de la santidad”, tan queridas y citadas por el papa Francisco.

Desde el punto de vista literario es una obra de arte, magníficamente escrita, que mantiene el pulso durante su largo recorrido. Los personajes cambian, evolucionan de modo natural, al ritmo de la narración.

Hay páginas bellísimas, que piden más lecturas por la densidad de significados.

Es una novela de silencios y de descripción del espíritu: el autor abre al lector con extraordinaria delicadeza, como tomándolas en sus manos sin apenas rozarlas, y con gran precisión la interioridad de las personas, sus sentimientos, sus pensamientos, sus penas y alegrías.

El hilo conductor de la novela es la descripción de la evolución del personaje central, Augustín, desde su infancia, sus estudios, las titulaciones y puestos de enseñanza que va obteniendo, sus investigaciones. Y la evolución de su fe cristiana al filo de las lecturas de Renan, Loisy y otros, que hacen tambalear sus creencias. La novela acompaña a Augustin Meriedier toda su vida.

Aparecen personajes memorables como los padres de Augustín, su hermana Christine, su amigo Lergilier…

Es un magnífico mosaico de caracteres, que recuerdan por su profundidad a Dostoievsky.

Se nota que el autor, Joseph Malegue, era un profundo conocedor del alma humana y de la fe cristiana que profesaba con hondura y sencillez, y estos conocimientos y amor por las personas y por su fe católica se traslucen en la novela.