Campanarios y primaveras

Emeterio Gutiérrez Albelo es uno de los poetas más importantes y singulares de Canarias. Te presentamos una selección de sus primeros poemas, nacidos en la época de las vanguardias europeas. Poemas frescos, sinceros o extraños que nos hacen soñar un mundo diferente apoyados en las ilustraciones de Davide Abbati.

La selección de los textos ha corrido a cargo del profesor de la ULL Ernesto Rodríguez Abad.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2021
36
978-84-122812-4-8

Ilustraciones de Davide Abbati

Selección de Ernesto Rodríguez Abad
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
Average: 3 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

3
Género: 

Comentarios

Imagen de amd

Selección de doce poemas del escritor canario Emeterio Gutiérrez Albelo (1905-1969). Los versos que se presentan en este álbum para niños pertenecen a sus tres primeros libros de poesía: Campanario de la primavera, Romanticismo y cuenta nueva, y Enigma del invitado. En ellos el autor intenta buscar una nueva forma de tratar el lenguaje poético: juega con el ritmo, con la palabra y con las ideas, y los textos se llenan de sensaciones. En palabras de Ernesto Rodríguez Abad, que ha realizado esta antología de carácter infantil, “el poeta escribe como si soñara las palabras o como si acabara de descubrir un mundo recién estrenado, fresco, único, con sonidos de campanadas en primavera”.

Así, en la mayoría de los poemas seleccionados, se habla de mirar el mundo con alegría, con la mirada limpia e inocente de los niños; de percibir el mundo con amor, con el sonido alegre de las campanas: el campanario que repica en nuestro corazón. En estos casos, también se alude al contacto con la naturaleza, con el campo y con el mar, donde la poesía corre como fuente de agua fresca. Pero, también hay otros textos más tristes, a veces extraños y enigmáticos, en los que se refiere a la muerte como la “Elegía del color” o el dedicado a Charlot. Estos últimos pertenecerían a la tendencia surrealista que imperaba en el arte en esos años, a principios del siglo XX: “Sueños e imágenes que nadie había imaginado aparecen en sus versos, como si salieran del nuevo cine… o como si cobraran vida en los cuadros de los pintores del surrealismo” (p. 32).

La obra se completa con las ilustraciones de Davide Abbati: unos dibujos divertidos, tipo collage, con colores intensos y alegres, que representan variados paisajes (la vegetación tinerfeña, el mar, el pueblo, el campo). En todas estas ilustraciones a doble página, destacan la figura del poeta que recita sus poemas (fácilmente reconocible) y un gato negro que lo acompaña y cuenta su propia historia. En conjunto, una obra recomendable para iniciar a los pequeños lectores en el mundo de la poesía.