Una mañana de abril de 2017, durante una expedición a los montes Sibilinos –uno de los rincones de los Apeninos más afectados por el devastador terremoto ocurrido un año antes–, el escritor y periodista Paolo Rumiz se topa, en medio de las ruinas, con una estatua de Benito de Nursia señalando un punto entre el cielo y la tierra.
Viaje a las raices de Europa.
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Interesante repaso de la
Interesante repaso de la influencia de san Benito en la historia de la Iglesia.