El lector del tren de las 6.27

Primera novela del escritor Jean-Paul Didierlaurent (Les Vosgues, 1962) narra una historia de amor localizada en los alrededores de París en torno al año 2010. Un treintañero empleado en una empresa dedicada a reciclar papel procedente de libros descatalogados se entretiene en la tarea de recoger algunas páginas que escapan a la destrucción y leerlas en voz alta a los pasajeros del tren de cercanías que coge cada mañana para ir a su trabajo. En uno de estos trayectos, encuentra olvidado en un asiento, el dispositivo USB que contiene el diario de la limpiadora de los aseos de un centro comercial. Al leerlo, se propone encontrar a su autora a pesar de no disponer de ningún dato concreto que le permita localizarla.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2015
200
978-84-322-2464
Valoración CDL
3
Valoración Socios
3
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Imagen de Ran

Relato de lectura fácil y gratificante que presenta la vida ordinaria de los dos personajes principales, sin sobresaltos y nada extraordinario, con su "miajita" de picaresca y abiertos a lo positivo que su existencia les depara sin salirse de lo cotidiano; exaltando la amistad y la solidaridad, con gracia y  generosidad.

Imagen de Azafrán

Una novela que busca a sus lectores entre los millones de parisinos que frecuentan diariamente el transporte público. De hecho, la novela desarrolla parte de su acción, no sé si la más importante pero sí la que desencadena el final, en el RER que es el tren de alta velocidad que cruza el subsuelo de París en todas direcciones.

El otro punto de encuentro de la mayoría de los parisinos lo constituyen los centros comerciales. Y es en un centro comercial, en los servicios, donde se resuelve la acción del relato.

Con el fin de acercar la novela al público sin restricciones, los personajes pertenecen a las clases más populares de la sociedad: obreros de una industria, personas de la tercera edad que viven en residencias, una limpiadora de los servicios en un centro comercial y su amiga peluquera. Entiende el autor que la pertenencia a los extractos sociales más populares es sinónimo de “gross-mots”, de palabras de mal gusto, como modo de acercar el relato a la realidad. No son muchas y aparecen en contextos sarcásticos.

La novela es una exaltación de valores universales: la amistad desinteresada, la búsqueda de la autenticidad en las relaciones entre hombres y mujeres, el amor a la cultura y por ende a los libros, el respeto por la palabra escrita y el amor a la lectura.

También está bien reflejada la soledad en la que viven muchas personas en las grandes urbes, cuyo espacio vital se reduce a una habitación de treinta metros cuadrados de la cual no pueden salir so peligro de la no supervivencia en una ciudad como París, donde los alquileres son privativos. La metáfora entre la vida de un pez mascota, “un poisson-rouge”, y la vida del joven parisino, permite al lector una rápida identificación de las dos imágenes. El pez gira incesantemente en su pecera esférica buscando y persiguiendo una compañía: la estela de lo que él cree otro pez, y que en realidad es su propia estela.

Guylain Vignolles, el protagonista es un joven de treinta años que desempeña la triste tarea de manejar una máquina destinada a la transformación de los libros no vendidos en pasta de papel. Él que es una amante de los libros.

Guylain es un héroe anodino que rescata de la máquina de la destrucción, las páginas que se quedan pegadas en el interior de la cuba. Las rescata a pesar de la vigilancia del empresario, las seca y las lee en el RER cada mañana. Son páginas sin conexión que precisamente por ello, captan la atención de un público cambiante entre estación y estación del RER.

De entre el público con el que coincide en sus viajes, dos ancianas le invitan a leer en la residencia donde están acogidas. Y así empieza una tarea de voluntariado entre Guylain y los ancianos que le escuchan con sumo interés durante cada sesión semanal.

Guylain es un tipo muy humano que sabe ayudar delicadamente a un compañero de la propia empresa, quien había sufrido una amputación de piernas. Esta amistad mutua, este interés por lo que le pasa al otro, es lo que soluciona favorablemente la vida de ambos amigos.

Guylain encuetra un pen-drive rojo granate en el RER. Lo abre y descubre el relato de una mujer, trabajadora de la limpieza en unos almacenes, cuyo corazón y sentido de la vida y del humor enamoran a Guylain y esa es la trama principal de la novela: cómo se las arreglará el Guylain lector (en el RER y en la residencia de ancianos) de los textos escritos por Julie (limpiadora de servicios) para llegar a encontrarla. Unos textos, los de Julie, que despiertan el interés del público en general. Unos textos que enamoran a Guylain y que llegan a unir a dos jóvenes perdidos en la inmensidad de París.