El Padre Pío

La personalidad del Padre Pío conmocionó a miles de personas. Un fraile que quiso pasar oculto por esta vida, entregado a Dios en la oración. Pero Dios irrumpió en su vida dándole dones extraordinarios como visiones, bilocaciones, curaciones, profecías y las famosas llagas y estigmas que se produjeron en su cuerpo. Estos acontecimientos, con informaciones tendenciosas y circunstancias complejas de por medio, dieron lugar a que el Padre Pío se viera envuelto en persecuciones por parte de autoridades eclesiásticas, de su propia Orden y civiles. Le prohibieron celebrar misa en público, confesar, recibir visitas. Quedó prisionero en la celda. Finalmente su caso se solucionó, poco antes de morir, en 1968. El clamor popular se vio confirmado el día 2 de mayo de 1999, cuando más de un millón de personas asistieron a su beatificación.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2006 Palabra
392

7ª impresión.

1999 Palabra
392
2015 Desclée
256
978-84-330-2793

Colección: Testigos

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Imagen de apuleyo

Es un libro excelente para quien quiera conocer la figura de este popular santo del siglo XX. Muy documentado, pero sin caer en un exceso de erudición. No cae en el estilo hagiográfico de exaltación del biografiado. La narración de los hechos atrapa y consigue hacer atrayente la figura del santo. A pesar de la inmensa fama que tuvo, el padre Pío pasó la mayor parte de su vida en un convento capuchino del sur de Italia. Hombre de extraordinaria humildad, sufrió varias persecuciones por parte de las autoridades eclesiásticas y de su propia Orden religiosa. Se le prohibió celebrar Misa en público, confesar, recibir visitas... Todo lo llevó con total obediencia. Es apabullante la cantidad de milagros que realizó. Fue canonizado por el papa Juan Pablo II, que lo conoció cuando era un joven sacerdote y llegó a comprobar sus extraordinarios dones.