En un lugar de África

Un matrimonio de judíos alemanes y su hija de cinco años emigran a África Oriental en 1938, ante la llegada de Hitler al poder. La niña es la que enseguida capta la magia del país, y la sabe transmitir en esta historia entrañable, escrita con imágenes bellísimas y prosa elegante, y que refleja un profundo amor por el continente africano.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2003
333
2010
384
978-84-15140-19

Colección: Embolsillo

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Imagen de JOL

Una novela escrita con el corazón pues es bien conocido que Africa se mete en el alma de cuantos han vivido allí algunos años o toda la vida. La autora huye con padre de Alemania y la persecución a los judíos en el año 1938, y acaban en Kenia, donde viven con los nativos bajo el protectorado de los ingleses. Zweig lo ha vivido pues y la novela es casi una biografía, al llegar poco después su madre, y tratar a diario con los africanos como Owuor, un pozo de sabiduría natural y de categoría humana. Nos hace sentir los sonidos, los olores, las salidas y puestas de sol, los vivencias de los animales: allí todo tiene vida intensa.
Describe las penalidades de los exiliados forzosos poco apreciados por los ingleses, no olvidemos que están en guerra con los nazis fácilmente pero no con justicia identificados con el pueblo alemán. Walter, el padre es un juez que ahora trabaja como aparcero en una granja y de la misericordia de un compatriota afincado en Kenia desde hace años. Al principio las cartas que escribe a Jettel, su esposa, son una maravilla de literatura y de buen corazón. Es un hombre sensible y sufriente que trata de ilusionar a su esposa, de un temperamento débil y poco contentable, aunque al final se desgarrará al abandonar el continente.
La niña Stefanie es la relatora de innumerables sucesos que observa y analiza desde sus cinco años hasta los catorce. Con ella descubrimos África, sus gentes, su paisaje, su modo de vida con tantos valores aunque no sean cristianos, pero sí con un alma naturalmente cristiana.
El tono de esta novela es optimista pues la narradora es una niña sensible y amante de la literatura, afición que ha recibido de su padre Walter. Pero también aparece de fondo el destino desgraciado del pueblo judío, teñido de cierto victimismo, tan presente en su historia reciente y en las producciones literarias y cinematográficas.

Imagen de rocio meca

Kenia es el escenario de esta novela autobiográfica sobre una familia judía de la Alta Silesia. Walter Redlich, de Leobschütz, salva su vida emigrando a África oriental en 1938, y en el último momento logra que su esposa, Jettell, y su hija de cinco años, Regina, se reúnan con él.

Walter está decidió a comenzar una nueva vida en el país que le permitió escapar de un destino fatal junto a parte de su familia. Pero lo que Walter no logra debido a su amor por Alemania lo consigue con su hija. Regina sucumbirá rápidamente a la magia de África, a su importante naturaleza, a sus gentes – con sus ritos y tradiciones -, que serán sus nuevos amigos, y a los animales, que serán sus únicos compañeros de juegos. En la solitaria granja Owuor, el "boy", se convertirá en amigo y puntal de la familia.

Esta novela narra la odisea de Walter, Jettel y Regina, quienes en 1938 abandonan Breslau rumbo a África oriental. A pesar de establecer allí un nuevo hogar, tras largos años y muchos intentos, no siempre fáciles de adaptarse a un nuevo continente, a sus gentes y a sus formas de vida, deciden volver a su país de origen.

Stefanie Zweig cuenta la historia de la pequela Regina, que llega a África siendo todavía niña y que no tardará en sucumbir a la magia de ese continente.

Adora los olores y los colores, la naturaleza, los animales y a las personas, que pronto se convertirán en sus amigos. Sin embargo, al terminar la guerra, su padre decide regresar a Alemania y se ve obligado a dejar atrás el país que se ha convertido ya en su segunda patria.

En un lugar de África es la historia tierna y entrañable de una familia que permanece unida en las circunstancias más adversas, en cuyas páginas se respira el profundo amor de la autora por el continente africano.

Esta novela es un extraordinario homenaje a Kenia, un país fascinante, una especia de memorias de África escritas por una autora que se confiesa incondicional de ese continente.

Imagen de cdl

En 1938, una de tantas familias judías acomodadas en Alemania, se ve obligada a abandonar el país huyendo del régimen nazi. Se trata de Walter Redlich, su mujer Jettel y su hija de cinco años Regina. Su destino: Kenia.

Stefanie Zweig, la autora, llegó con su familia a Kenia en 1938 pagando cada uno 50 libras y pasó su infancia en una granja. En 1947 su familia regresó a Alemania. Esta historia, su propia historia, es la que ha querido plasmar Zweig en "En un lugar de África".

Allí, espera a la familia Redlich una vida distinta a la que estaban acostumbrados, rodeados de gente de otra raza y otras culturas con las que tendrán que aprender a convivir. Los padres de Regina, la protagonista, nunca llegaron a adaptarse a la nueva situación. Algo que no le ocurrió a la pequeña que enseguida quedó hechizada por el nuevo continente. Las gentes de allí desconocían lo que ocurría en Europa. Ellos eran alemanes y pobres y ella, una niña judía y alemana entre ingleses, como dice la propia autora.

A Regina le apasionará el país donde comienza a vivir. Se sentirá absorbida por la naturaleza y los animales. Aprenderá a tomarse la vida menos en serio, a ser paciente y serena. Pronto conocerá la lengua y las costumbres locales y encontrará en Owvor, cocinero de la granja, al mejor de sus amigos. Mientras, la guerra continúa en el otro continente. Pero Regina no deja de acariciar la tierra que le ha dado otra vida. Las cosas comienzan a complicarse cuando los ingleses deciden reclutar a los exiliados para su ejército. Regina será enviada a un internado y su madre se alojará en un hotel para refugiados. Al terminar la guerra, su padre considera conveniente regresar a Alemania y se ve obligada a dejar atrás la que fue su segunda patria.

"En un lugar de África" huele a África. Cada página nos traslada a este país, a sus costumbres y cultura, a sus gentes. Es todo un homenaje a Kenia en el que se constata el amor a este país.

Esta historia ha sido muy bien acogida en Alemania. El libro ha sido adaptado a la gran pantalla de la mano de la directora Caroline Link con todo los éxitos posibles. De hecho el film ha sido galardonado con un Oscar 2003 a la mejor película extranjera. Muchos la comparan con "Memorias de África" por su localización, la historia de europeos que abandonan su país por causas políticas, roce de culturas, etc., algo que no gusta nada a la autora quien confiesa que le molesta "que muchos sólo hayan visto África y ese no es el tema".

Stefanie Zweig es en la actualidad periodista independiente. Dirigió durante treinta años el suplemento literario de un importante periódico de Francfort. Es autora de novelas como "En algún lugar de Alemania" o "Caribú significa bienvenido", con el tema de África de fondo, y de libros juveniles como "Un bocado de tierra" que fue incluido en la selección del Premio Alemán de Literatura Juvenil y en la lista de honor del Premio Internacional Hans-Crhistian-Andersen.