Encuentros con libros

"Desde que existe el libro nadie está ya completamente solo, sin otra perspectiva que la que le ofrece su propio punto de vista, pues tiene al alcance de su mano el presente y el pasado, el pensar y el sentir de toda la humanidad". Stefan Zweig fue un lector empedernido que plasmó sus observaciones tanto en las reseñas que publicó en la prensa escrita, como en los prólogos a la obra de otros autores. Los textos aquí reunidos dan buena prueba de la sagacidad, la erudición y la elegancia a las que Zweig nos tiene acostumbrados, pero sobre todo son un testimonio de su amor por la literatura como invitación al diálogo, una pasión tan intensa y franca que no es extraño que sepa contagiarla a sus lectores como pocos maestros.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2020
272
978-84-17346-65-2

Edición y epílogo de Knut Beck

Traducción del alemán de Roberto Bravo de la Varga 

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Selección de artículos, ensayos y reseñas literarias sobre obras y autores clásicos y contemporáneos, publicados por Stefan Zweig en las primeras décadas del siglo XX. Tanto la edición como la recopilación de los textos está a cargo del editor Knut Beck, que ha ordenado los escritos por países y por épocas, comenzando por la literatura alemana para pasar después a la inglesa, francesa y rusa. Lógicamente, el libro comienza con una serie de estudios dedicados a Goethe, máximo representante de las letras alemanas, un clásico universal;  para pasar después a otros autores muy conocidos como Rilke, Joseph Roth, Thomas Mann, Balzac, Stendhal, Flaubert, Byron, Joyce y los rusos Goncharov y Gorki.

Como afirma el editor en el epílogo de la obra, para Zweig el encuentro con un libro implicaba darlo a conocer a otros en la medida de sus posibilidades, de ahí el gran número de recensiones y comentarios que publicó en diarios y revistas a lo largo de su vida. Al leer solía buscar paralelos, “modelos reconocibles” en varias literaturas (alemana, francesa o inglesa) para recrearse en una visión de conjunto de la historia literaria. En este sentido, hay que destacar dos estudios de carácter general recogidos en este libro: Regresar a los cuentos, los cuales encierran profundas verdades acerca de la vida y las expresan con una belleza incomparable; y El libro como acceso al mundo, donde Zweig declara que “el poder del libro para expandir el alma, para construir el mundo y articular nuestra vida personal, nuestra intimidad, puede pasar desapercibido… pero es imprescindible hasta el punto de no poder imaginar nuestro mundo interior sin el milagro de su existencia” (pp. 8-9).

Con un estilo elegante y un vocabulario preciso y certero, Zweig es un maestro de la narración, del relato, y sabe deslumbrar con su prosa a todo tipo de lectores. Como él mismo manifiesta en sus obras, “me irrita lo prolijo, lo ampuloso y todo lo vago y exaltado, poco claro e indefinido, todo lo que es superficial y retarda” (p. 247), y así lleva esta máxima hasta el final en sus escritos, en este caso, para presentar una visión personal, una inmersión particular en la Historia de la Literatura, hecha con rotundidad y sinceridad. Capaz de transmitir sus ideas con gran fuerza y pasión, consigue que esta pasión por la literatura también se haga nuestra.