Hamnet

Agnes, una muchacha peculiar que parece no rendir cuentas a nadie y que es capaz de crear misteriosos remedios con sencillas combinaciones de plantas, es la comidilla de Stratford, un pequeño pueblo de Inglaterra. Cuando conoce a un joven preceptor de latín igual de extraordinario que ella, se da cuenta enseguida de que están llamados a formar una familia. Pero su matrimonio se verá puesto a prueba, primero por sus parientes y después por una inesperada desgracia.

Partiendo de la historia familiar de Shakespeare, Maggie O’Farrell transita entre la ficción y la realidad para trazar una hipnótica recreación del suceso que inspiró una de las obras literarias más famosas de todos los tiempos. La autora, lejos de fijarse únicamente en los acontecimientos conocidos, reivindica con ternura las inolvidables figuras que habitan en los márgenes de la historia y ahonda en las pequeñas grandes cuestiones de cualquier existencia: la vida familiar, el afecto, el dolor y la pérdida. El resultado es una prodigiosa novela que ha cosechado un enorme éxito internacional y confirma a O’Farrell como una de las voces más brillantes de la literatura inglesa actual.

Historia novelada sobre la familia de Shakespeare, centrada sobre todo en su mujer y en sus hijos.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2021
344
978-84-17977-58-0

Traducción del inglés de Concha Cardeñoso, edición en rústica cuidada.

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Imagen de cattus

Shakespeare tuvo tres hijos, en 1596, falleció Hamnet, el varón, a los once años, aunque se desconoce la causa de la muerte. Cuatro años después, se estrenó Hamlet, una de sus obras más importantes. A partir de estos sucesos, Maggie O'Farrel ha escrito esta novela muy elaborada. No se trata de un trabajo de historia, sino de lo que la autora ha imaginado que pudo suceder con los datos de que se dispone. Shakespeare es casi un personaje secundario, entre otras razones porque se pasaba largas temporadas en Londres o viajando con su compañía de teatro, mientras que su familia seguía en Stratford, aunque se ocupaba de envialres dinero y, cuando dispuso del suficiente, compró y arregló una casa grande para que la familia viviera en mejores condiciones. Los grandes protagonistas son la mujer y los hijos del escritor. En este sentido, la novela expresa sobre todo la grandeza de la maternidad y, con gran dramatismo, el dolor por la pérdida del hijo o del hermano de pocos años, es decir, particulariza en la familia del gran dramaturgo algo universal. Está escrita en dos partes, pero no de modo lineal, sino con saltos en el tiempo hasta completar el desenlace. Es muy detallista sobre todo en temas relacionados con las plantas medicinales y otras tareas que desarrolla Agnes (Anne) la esposa, una figura enigmática y controvertida. También las relaciones con los demás parientes están bien descritas y muestran las diferencias de carácter, incomprensiones, etc., pero también la compasión ante el dolor, la capacidad para rectificar, etc. Unas de las páginas mejores son aquellas en  las que describe el proceso por el que la peste llega a Stratford desde lugares muy lejanos, pues es lo que la autora piensa que pudo causar la muerte del niño. El final viene a ser la superación y la reconciliación a través del teatro. Hay cada vez más datos, para afirmar que Shakespeare era católico (Joseph Pierce lo ha estudiado a fondo), lo que explicaría bastantes cuestiones dudosas o ambiguas sobre su existencia, pues eran tiempos de terribles persecuciones para aquellos y se sabe con datos que la familia de su mujer lo era y que a alguno de sus parientes le costó la vida; y consta también que lo era una de sus hijas y que había reuniones clandestinas de católicos en un edifcio de Londres de su propiedad... En la novela, no hay referencias sobre esto, se habla un par de veces de un sacerdote que actúa más o menos clandestinamente, pero sin más explicaciones y las referencias a la religión son escasas y muy secundarias. Una novela bien escrita, muy elaborada, con personajes bien perfilados. Luis Ramoneda