Jesucristo y María

El beato Juan Duns Escoto (1266-1308) es uno de los maestros más sobresalientes en filosofía y teología medievales. Su figura y su pensamiento están adquiriendo gran relevancia actualmente tanto en filosofía como en teología. Pablo VI y Juan Pablo II lo definieron como «el cantor del Verbo encarnado y del Primado de Cristo», «el defensor y adalid de la Inmaculada Concepción de María». Al cumplirse este año el séptimo centenario de la muerte del llamado Doctor Sutil y Doctor Mariano, la BAC publica su pensamiento original sobre Jesucristo y María, con textos tomados de la obra crítica de la Comisión Internacional de Roma (edición vaticana). Esta obra de Escoto, genial y profunda, en la que se ensamblan maravillosamente la persona de Jesucristo y la vinculación de María en la historia de la salvación, es ciertamente una gran aportación y un buen servicio al lector de lengua española, pues se trata de un maestro clásico y original en cristología y mariología.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2008
416
978-84-7914-924-6
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Estamos ante una obra difícil porque sigue un razonamiento riguroso sobre el centro de la fe. Pero difícil sólo para el pensamiento débil que divaga desordenado por lo humano y lo divino sin admitir la verdad. Por esto la presente obra con escritos del Beato Duns Escoto sobre Jesucristo y María Inmaculada es un antídoto frente al peligro de relativismo al uso que puede afectar a cualquiera.

En nuestra época de diálogos falsos que se limitan a reafirmar enfoques distintos de la realidad pero sin entrar en la mente ajena, el Doctor Mariano dialoga sinceramente con otros pensadores de la altura de Enrique de Gante o de Hugo de San Víctor, estudiando sus argumentos y razonando su parecer coincidente o discrepante. El lector atento asiste así a una especie de olimpiada intelectual que suscita la confianza en la razón humana iluminada por la fe. Porque el Duns Escoto puede considerarse como un atleta del pensamiento por la agudeza de sus argumentos y por la importancia del corazón nada irracional. Ciertamente su lenguaje no es siempre transparente ni fácilmente asimilable pero es un ejemplo de honestidad intelectual y un entrenamiento para que los investigadores, profesores y sacerdotes ejercitemos el pensamiento fuerte sin caer en el relativismo, haciendo una teología vida que lleva a Dios.