Joyita

Una joven huérfana, hija de padre desconocido, que vive en París, sola y con pocos medios económicos, cree reconocer a su madre, oficialmente muerta en Marruecos años atrás, en una desconocida que viaja en el mismo vagón de metro que ella, un día cualquiera. A partir de este arranque argumental, la obra se desarrolla como un estudio psicológico sobre la soledad y el desamparo afectivo en una gran ciudad. Modiano ha escrito una novela corta pero intensa, donde refleja con fría maestría los matices de un proceso interior de desesperación que llega hasta un intento de suicidio. "Joyita", sobrenombre con el que su madre quiso hacer una actriz infantil de la narradora y personaje central, es la encarnación de un dolor cotidiano, modesto, anónimo y a la vez profundamente humano. Hija de nadie, sin familia, con poca formación intelectual y un trabajo inestable, y anhelante de un cariño que no encuentra, busca un punto fijo donde anclar su existencia pero no sabe dónde o cómo encontrarlo. Escrita con un estilo sobrio y elegante, de frases cortas, es éste un relato formalmente muy cuidado, que posee una delicada expresividad estilística y una impecable construcción gramatical.Su contenido, muy melancólico, no llega a la absoluta desesperanza, pues si bien "Joyita" no tiene a nadie próximo, sí hay dos personas, absolutamente ajenas a ella en principio, que deciden ayudarla por puro sentido humanitario.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2003
123
978-84-8306-53
Valoración CDL
3
Valoración Socios
2
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Imagen de Azafrán

Como en otras novelas, Modiano entrelaza numerosos datos autobiográficos en este relato. El alter ego del autor nos cuenta en primera persona su propia vida, aunque también como en las otras novelas de este autor, se lanza a la búsqueda de respuestas sobre su propia identidad.

Ya en Un Pedigrí, Modiano nos contaba de su madre, que era una artista de segunda clase, que había viajado a Marruecos y lo había abandonado en casa de unas amigas suyas, desconocidas para él, aún siendo un niño.

Esta situación afectiva de abandono infantil está en la raíz de todos sus temores y desequilibrios personales. Igualmente, para la protagonista de este relato la frialdad y el abandono de la madre es lo que sustenta el devenir de Thérèse.

El relato comienza con una joven que regresa a su habitación en una pensión de un barrio parisino y en el trayecto cree ver a su madre, desaparecida veinte años antes tras un viaje a Marruecos.

Thérèse la sigue durante varios días hasta que descubre su extrema pobreza, el mal concepto que tienen de ella en el vecindario, etc. Todo esto termina por desequilibrar psicológicamente a la joven que entrega todo el dinero del que dispone a la portera del edificio donde habita su madre en pago por los alquileres que adeuda. Después se aleja de ella consciente del daño que le hizo y que aún le hace su presencia.

Thérèse consigue un trabajo de niñera por horas en casa de una pareja extraña. La desolación de la casa en la que habitan le recuerda el piso donde ella misma vivió, sin apenas muebles, grande y vacío. Igualmente, el abandono al que someten a la niña que vive con ellos la transporta a la situación de soledad e impotencia en el que Thérèse vivió. Las personas que le prestaron entonces alguna atención, como un tal Jean Bori, fueron con ella mucho más afectuosos que su propia madre.

El título del libro hace referencia al nombre artístico que le puso su madre. Uno de los amigos de la madre le consiguió un papel sin importancia en una película. La madre se empeñó en que su hija también formara parte del reparto acompañándola, en lugar de un perro.

El perro también es un símbolo en la obra de Modiano. En Joyita, Thérèse recibe de su madre un caniche negro que duerme con ella en la habitación y al que la niña tiene que atender, pues su madre olvidará darle de comer. Un día, la madre pierde el perro en el bosque de Boulogne y la niña tiene siente miedo al volver a dormir sola. El perro abandonado en el bosque se convertirá en otro de los fantasmas de su niñez.

También en  Un Pedigrí, Modiano nos cuenta que su madre tuvo un Chow- Chow, regalo de un amigo, y al que no atendía y abandonaba en cualquier casa, hasta que un día, el perro se tiró por la ventana.

En esta novela, Thérèse experimenta la angustia vital del abandono de su madre. La gente que tiene contacto con ella, como por ejemplo una farmacéutica a cuya farmacia acude un domingo por la tarde, se da cuenta de las terribles circunstancias por las que pasa e intentan ayudarla. Así por ejemplo la farmacéutica la invita a comer, habla con ella y le da unos calmantes para su ansiedad.

Una tarde que Thérèse fue a cuidar a la niña para quien trabajaba, se encontró la casa precintada por la policía. La imagen le hizo revivir una situación parecida vivida en su infancia y la tensión que generó en ella fue tan fuerte que regresó a su habitación y se tomó todos los calmantes que le había dado la farmacéutica. La foto de la portada del libro es un símbolo del final trágico de Thérèse.

Un desconocido que intentó ayudarla Moreau-Badmaev, le había prestado un libro que comenzaba así: “Las afueras de la vida generalmente no ofrecen a sus habitantes ese confort al que están acostumbrados quienes permanecen en el centro de las grandes ciudades”. Pág 114

Los personajes de la obra de Modiano pertenecen a esas afueras de la ciudad de París y se mueven en la incertidumbre, cuando no en la droga, el crimen o la locura.