La ofrenda de una vida

El presente libro recoge el hermoso testimonio de Eduardo Laforet Lorda, sacerdote de la diócesis de Madrid, ordenado por el entonces Arzobispo de Madrid, D. Ángel Suquía, hace ahora 25 años. Sólo ocho meses pudo ser sacerdote, pues el Señor, en su Providencia, afectó su vida a sus 27 años, en la que le había hecho generosa entrega el 13 de mayo de 1981, fecha del terrible atentado de Juan Pablo II. Todo hace pensar que el señor aceptó la ofrenda de vida, de manera que, ordenado sacerdote con la perspectiva de su grave enfermedad, se dispuso a consumar su oblación por amor a la Iglesia. Tal ofrecimiento marcó su existencia desencadenando en él un intenso proceso de identificación con Cristo Sacerdote, acelerado en los últimos meses de su sufriente ministerio.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2009 Edicep
244
978-84-7050-998

Subtítulo: P. Eduardo Laforet

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Este libro encierra la vida de Eduardo Laforet. Breve, 27 años. Sacerdote, aún cuando sólo lo ejerciera durante unos meses. Pero sobre todo encierra un ejemplo de vida entregada a Dios hasta las últimas consecuencias. Eduardo, a sus 24 años, ofrece su vida a Dios por la curación del Papa, grave tras el atentado del 13 de mayo. Decididamente, drásticamente, con el permiso de sus superiores. Y Dios acepta el ofrecimiento, Juan Pablo II se cura milagrosamente, de la infección del citomegalovirus que había complicado su recuperación hasta ponerle en las puertas de la muerte. Dos años después Eduardo muere por una infección del mismo virus, cuando se reponía de la complicada transfusión de médula. La noticia conmovió a muchas personas que se habían relacionado con él; saber que él mismo se había cambiado por el Pontífice hace comprender a todos la hondura de su amor a Dios, de su amor a la Iglesia, de su amor al Papa. A los 25 años de su fallecimiento, el autor, compañero de la misma edad en los Cruzados de Santa María, acompañante en muchos momentos de la enfermedad, que conocía mucho del talante del Padre Laforet, cuenta su vida con detalle uniendo cartas y otros textos de Eduardo y otros escritos que se relacionan con él. Agradecemos al amigo y confidente que transmita esta imagen inusual, porque testimonios como estos nos ayudan a todos y pueden ayudar a muchos jóvenes que podrían encontrar el camino a directo y decidido hacía el amor de Dios.