La utopía arcaica: José María Arguedas y las ficciones del indigenismo

Este ensayo estudia el movimiento indigenista a través de la vida y la obra de uno de sus más originales creadores, el novelista y antropólogo peruano José María Arguedas (1911-1969). Su polémica tesis, según la cual a la vez que una corriente literaria y artística y de reivindicación campesina, el indigenismo fue una ficción ideológica, de corte irracionalista, antimoderno y antiliberal, se apoya en un minucioso análisis de la obra narrativa, folclórica y etnológica de Arguedas, así como de su desgarrada vida, a caballo entre la cultura mágico-religiosa de los quechuas de los Andes y la del Perú moderno y occidentalizado que, luego de tenerlo preso por razones políticas en su juventud, lo consagraría más tarde como uno de sus más prestigiosos intelectuales.

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1996
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Vargas Llosa comienza su libro narrando el final trágico de la vida del novelista peruano: Arguedas se disparó un balazo en la sien en un baño de la Universidad Agraria de Lima el 28 de noviembre de 1969. Además de muy destacado novelista, Arguedas ejercía la antropología y cuando se suicidó contaba con 59 años de edad. Nos cuenta con detalle Vargas Llosa la infancia, adolescencia y madurez del indigenista Arguedas. En general Vargas Llosa describe a Arguedas como una persona de carácter "hipersensible" y lo compara de manera parabólica con una muela que se ha hipersensibilizado y a la que todo le produce dolor.
¿A qué se refiere el título del libro de Vargas Llosa? ¿En qué consiste la tesis de la "utopía arcaica"? Según Vargas Llosa, en la obra literaria de Arguedas habría a la vez que un anhelo de reivindicación campesina un proyecto utópico. Este proyecto utópico consistiría en querer restablecer un Perú antiguo o arcaico de tipo colectivista, tradicional, rural y mágico-religioso. La "utopía arcaica" estaría hecha de creencias como el andinismo.
Puede resultar chocante que Vargas Llosa, que renegó tan rontunamente y con tanta insistencia de la literatura indigenista, aprecie y dedique tantas páginas a Arguedas. Es por dos motivos; el primero, porque siendo Arguedas un escritor indigenista consideraba lo formal como algo esencial en la obra, a diferencia de sus contemporáneos, que sólo se preocupaban del contenido. El segundo motivo, mucho más interesante, es el hecho de que Arguedas viviera su infancia en los Andes, y que los recuerdos idealizaran esa época de su vida, de modo que al escribir sobre esa realidad real, la vida en los Andes, partiendo de ella, creara otra realidad, la ficticia, la novelesca, con la particularidad de que ambas se diluyen, entremezclan, difuminan, hacen una nueva realidad inseparable, creada por él, distinta por supuesto de la real.
Para Vargas Llosa la novela de corte realista siempre es una realidad ficticia que crea el autor partiendo de unos demonios (culturales, sociales, personales...), transformando esta materia artística en una nueva "Realidad ficticia". Dos términos fundamnetales de la crítica literaria vargasllosiana y de su propia obra de creación.