La vida es lo secreto

Poemario escrito a raíz de la muerte de la madre del poeta.

La vida es lo secreto es un libro de madurez, que surge con orientación desarraigada tras el fallecimiento de sus seres más queridos. Ofrece una reflexión sobre la vida terrena y el más allá, sin ruptura alguna, donde la existencia humana se asume como una muerte incesante, y la muerte como vida posible.
Desde un comienzo de dolorosa perplejidad a un final más claro y sereno, el paso de un estado a otro queda expresado paulatinamente a través de los tres apartados que conforman el libro.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2009
64
978-84-321-3717-4

Volumen 609 de la prestigiosa colección Adonais de poesía, editado con esmero.

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Comentarios

Imagen de Artemi

La lectura de este poemario me ha recordado, quizás porque lo leí justo antes que éste, a "El contenido del corazón", de Luis Rosales. Si Rosales dice que la vida consiste en aprender a sonreír, Carmelo Guillén lo dice de otro modo, pero creo que ambos se refieren a lo mismo; ya sabéis "Aprendiendo a querer", título de la antología que leí hace un tioempo y que todavía no he reseñado. Lo más interesante, creo, es el itinerario que en Guillén Acosta va del dolor desarraigado a la transcendencia:
"Más tarde o más temprano, el misterio fecunda
de magia el universo (...)
y es así de inabordable: llega uno a su casa
y, a la buena de Dios, tras pasar el umbral,
atisba al fondo luz -que es a lo que aspira-,
y advierte que su vida se llena de sentido". (de "Magia"")
Y es que así como las dos primeras partes del poema el tono elegíaco está muy presente, la soledad muy expresa y el dolor encierra algop de amargura, en el último capítulo, el hombre se tranciende y le encuentra un sentido (quizás la palabra es atisbo). Aprender a querer es lo mismo que aprender es, definitivamente, lo moismo que aprender a sonreír.
La musicalidad tampoco es extraordinaria, pero quizás sea una percepción subjetiva, dado que no he leído los poemas en voz alta. No sé.

Imagen de cattus

Los poemas de este libro se escribieron tras el fallecimiento de la madre del poeta, a la que éste cuidó durante su larga enfermedad final. Recuerdos de la vida de ambos, y de su padre y de su único hermano, también fallecidos, que sirven de marco para expresar pensamientos y sentimientos en torno a la vida, a la muerte y al más allá, con un trasfondo de amorosa esperanza. Ideas e imágenes muy sugerentes, con el dominio del ritmo al que Carmelo Guillén nos tiene acostumbrados. Un excelente poemario.