Las gratitudes

«Hoy ha muerto una anciana a la que yo quería. A menudo pensaba: ”Le debo tanto.“ O: ”Sin ella, probablemente ya no estaría aquí.“ Pensaba: ”Es tan importante para mí.“ Importar, deber. ¿Es así como se mide la gratitud? En realidad, ¿fui suficientemente agradecida? ¿Le mostré mi agradecimiento como se merecía? ¿Estuve a su lado cuando me necesitó, le hice compañía, fui constante?», reflexiona Marie, una de las narradoras de este libro. Su voz se alterna con la de Jérôme, que trabaja en un geriátrico y nos cuenta: «Soy logopeda. Trabajo con las palabras y con el silencio. Con lo que no se dice. Trabajo con la vergüenza, con los secretos, con los remordimientos. Trabajo con la ausencia, con los recuerdos que ya no están y con los que resurgen tras un nombre, una imagen, un perfume. Trabajo con el dolor de ayer y con el de hoy. Con las confidencias. Y con el miedo a morir. Forma parte de mi oficio.»

A ambos personajes –Marie y Jérôme– los une su relación con Michka Seld, una anciana cuyos últimos meses de vida nos relatan estas dos voces cruzadas. Marie es su vecina: cuando era niña y su madre se ausentaba, Michka cuidaba de ella. Jérôme es el logopeda que intenta que la anciana, que acaba de ser ingresada en un geriátrico, recupere aunque sea parcialmente el habla, que va perdiendo por culpa de una afasia.

Y ambos personajes se involucrarán en el último deseo de Michka: encontrar al matrimonio que, durante los años de la ocupación alemana, la salvó de morir en un campo de exterminio acogiéndola y ocultándola en su casa. Nunca les dio las gracias y ahora querría mostrarles su gratitud...

Escrita con un estilo contenido, casi austero, esta narración a dos voces nos habla de la memoria, el pasado, el envejecimiento, las palabras, la bondad y la gratitud hacia aquellos que fueron importantes en nuestras vidas. Son las respectivas gratitudes las que unen a los tres inolvidables personajes cuyas historias se entrelazan en esta conmovedora y deslumbrante novela.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2021
176
978-84-339-8083-0

Colección: Panorama De Narrativas

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Género: 

Comentarios

Imagen de JavierCanals

El título de esta novela es tanto un resumen del contenido como, al mismo tiempo, un mensaje. La autora la escribió pensando en una tía suya, que falleció con 99 años en una residencia. Michka es una anciana que tiene que mudarse a una residencia, pues precisa atención las 24 horas del día. La novela nos relata los problemas de adaptación, las dificultades que la protagonista tiene con el lenguaje, y su relación con una joven vecina, Marie, con la que mantiene una relación casi materno-filial, y con el logopeda de la residencia, Jerome, un profesional que se enfrenta a diario a causas perdidas, sin que ello le lleve a renunciar a una postura positiva y solidaria.
Michka tiene una obsesión: encontrar a un matrimonio que la acogió durante los años finales de la guerra, protegiéndola de la persecución de los judíos, con el fin de poder agradecerles lo que hicieron por ella.
En las conversaciones de Michka con Marie y con el logopeda, la autora subraya la importancia que tienen las palabras, la comunicación. Al mismo tiempo, todos son conscientes del proceso inexorable de la vejez y la enfermedad.
La novela está escrita con gran sensibilidad, sin caer en tópicos, y conservando al mismo tiempo un tono general de esperanza.

Imagen de Ran

Novela entrañable y positiva en cuanto al cuidado y atención de los ancianos, y a la manifestación de cariño de quienes atienden al paciente; tan solo empañada por una vida privada desordenada de los co/protagonistas, planteando una situación peyorativa en cuanto al matrimonio: hijo de fuera del matrimonio, divorcio, falta de entendimiento y alejamiento del padre; presentado con una naturalidad que choca con el sentido trascendente de la vida.

Con una narración viva y chispa, relata la autora situaciones motivadas por la enfermedad de la anciana con garbo y buena medida de ingenio.

Deja caer la posibilidad de suicidio/eutanasia como remedio para resolver el progresivo deterioro de la anciana con una posibilidad natural, tan solo cuestionada por motivos económicos de negocio del centro/residencia que la aloja.

El desenlace final es positivo, resolviendo una deuda de gratitud de la anciana con un matrimonio que en su niñez, en la guerra, la acogieron salvándole la vida pues era judía.

Es una novela corta que se lee bien y engancha, con un tratamiento entrañable hacia la protagonista, y los ancianos en general, proyectando cierto sentido a esta etapa final de la vida .