Mejorar día a día el matrimonio

Mejorar día a día el matrimonio hace entrar por los ojos la razón fundamental de la boda: en ella nos capacitamos para amar a un nivel infinitamente superior al de antes de casarnos. Comienza entonces la gran aventura. Una odisea que no tendría ningún sentido si, una vez casados, no fueran aumentando –día a día– el amor mutuo y la felicidad correspondiente. El libro nos ofrece las claves para lograrlo.

Su subtítulo –Una «antrofeminología»– indica, con el mismo toque de humor que impregna todo el escrito, la importancia que en él se otorga a la diversidad complementaria de la mujer y el varón: persona femenina y persona masculina.

Ediciones

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2007
224
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(José Manuel Mañú Noain) El libro presupone que el lector tiene bien asimilado el concepto de persona humana así como de la compatibilidad entre libertad y compromiso permanente.
El autor se centra más en el concepto del amor. Sabe apoyarse en aportaciones de otros autores que van desde el mundo de la teología al de la literatura. Recuerda la afirmación de Benavente cuando dice que el amor necesita ir a la escuela; es decir, que a amar se aprende; y su aprendizaje dura toda la vida. Además cita a Bonacci, Benedicto XVI, Viladrich, Hervada, etc. Resalta el valor del noviazgo y la posibilidad razonable de romperlo aunque resulte doloroso si peligrará el futuro matrimonio.
Al casarse se adquiere el compromiso de esforzarse por aprender a amar más y mejor de por vida; si se deteriora no se cambia de cónyuge, sino que se restaura el amor inicial, por difícil que resulte. El amor no es necesario sentirlo, pero sí ejercitarlo. Crece con los actos de generosidad y se resiente con manifestaciones de egoísmo. Explica lo que es el verdadero matrimonio: un vínculo pre-existente que los contrayentes lo asumen. De hecho en usa sociedad pocas cosas son imprescindibles para su pervivencia, pero una de ellas es la familia. No puede existir “matrimonio a la carta” porque la dignidad de la persona y la esencia del amor conyugal sólo se pueden garantizar en el matrimonio. No pervertir el lenguaje posibilita el auténtico diálogo.
Pero el amor hay que cultivarlo. Con palabras de Balzac, que recoge el autor: “El matrimonio debe de luchar sin tregua contra un monstruo que todo lo devora: la costumbre”. Los pequeños detalles de entrega diarios alimentan el amor.
Melendo incluye preguntas en cada capítulo que ayudar a pensar; recuadros para resaltar las ideas importantes... Conjuga los primeros planos con las ideas de fondo; las grandes ideas con los pequeños detalles. Como no podía faltar en un libro sobre el matrimonio, dedica un capítulo a la sexualidad. Si se entiende la dignidad de la persona humana y el auténtico amor conyugal resulta sencillo comprender este capítulo.
El libro es útil tanto para novios, que tienen que aprender a vivir el noviazgo para saber lo que es el matrimonio, como para aquellos casados que quieren profundizar en los cimientos de su vida matrimonial o restaurar un matrimonio deteriorado.