Pollo y Erizo están buscando comida en el huerto, y algo llama su atención en el cielo. Ven pasar un ratón, un gato, un lobo, un león y una ballena. ¿Qué harán esos animales ahí arriba?
De la colección “Sopa de libros”, este sencillo cuento presenta a los dos protagonistas Pollo y Erizo jugando en el huerto. En el cielo, las nubes también están jugando y van formando la silueta de diferentes animales que, al principio, solo asustan al tímido Pollo y, después, también al valiente Erizo: un ratón, un gato, un lobo, un león… Pollo y Erizo intentan dar una explicación lógica a la aparición de estas figuras, pero el esfuerzo es tan intenso que finalmente se duermen agotados.
El texto es muy breve, compuesto a veces con rimas consonantes que favorecen la musicalidad y el ritmo en la lectura en voz alta. Los dibujos, sencillos y divertidos (véase, por ejemplo, la historia paralela de los caracoles), ocupan las dos páginas consecutivas del libro, dando así una visión panorámica de todo el huerto y de sus habitantes.
Así pues, se trata de un cuento entretenido para fomentar la imaginación y la poesía en los niños y, especialmente, transmitirles el valor de la amistad. Ana María Díaz Barranco
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De la colección “Sopa de
De la colección “Sopa de libros”, este sencillo cuento presenta a los dos protagonistas Pollo y Erizo jugando en el huerto. En el cielo, las nubes también están jugando y van formando la silueta de diferentes animales que, al principio, solo asustan al tímido Pollo y, después, también al valiente Erizo: un ratón, un gato, un lobo, un león… Pollo y Erizo intentan dar una explicación lógica a la aparición de estas figuras, pero el esfuerzo es tan intenso que finalmente se duermen agotados.
El texto es muy breve, compuesto a veces con rimas consonantes que favorecen la musicalidad y el ritmo en la lectura en voz alta. Los dibujos, sencillos y divertidos (véase, por ejemplo, la historia paralela de los caracoles), ocupan las dos páginas consecutivas del libro, dando así una visión panorámica de todo el huerto y de sus habitantes.
Así pues, se trata de un cuento entretenido para fomentar la imaginación y la poesía en los niños y, especialmente, transmitirles el valor de la amistad. Ana María Díaz Barranco