Principiantes

"Principiantes" es la edición íntegra de una obra publicada por el autor en 1981, bajo el título "De qué hablamos cuando hablamos de amor". Una recopilación de 17 relatos breves, que habían visto la luz en distintas revistas, y que fueron recortados para su edición conjunta hasta en un cincuenta por ciento de su extensión. Carver falleció en 1988. Después de la reconstrucción del texto original, su viuda autorizó en 2009 la publicación de la obra tal como Carver la había entregado a su editor y con el mismo título, que también había sido modificado por éste.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2010
310
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3
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3
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Lo primero que hay que decir es que los relatos cortos de Carver reflejan la amargura de la vida del autor. Hijo de un alcohólico, Carver estuvo dominado por el alcohol durante gran parte de su vida. Contrajo matrimonio dos veces y no tuvo hijos. Sus obras publicadas fueron recopilaciones de relatos que enviaba a las revistas, siempre expuesto al rechazo o a que el editor realizase una "poda" radical en ellos. Extractar un relato breve supone quintaesenciarlo; hacer aguardiente a partir del vino. El resultado es una bebida fuerte. Cuando finalmente Carver alcanzó la fama la muerte se presentó también para reclamar su parte; el autor no contaba con más de cincuenta años. El alcohol y el fracaso matrimonial son sus dos temas recurrentes. El alcohol no es un buen filtro para analizar la realidad, por lo que el narrador se limita a mantenerse al margen, consciente de que la escena va a impresionar al lector. Individualmente tomada cada historia significa poco, en conjunto reflejan una época: la que va desde la Segunda Guerra Mundial a Ronald Reagan. Años buenos, años de progreso, pero sin unas bases éticas sólidas. Veinte años después, el fracaso ya no se considera un objetivo deseable, pero la vida social sigue descansando sobre unas bases frágiles. Varios de estos relatos proporcionan al lector algo nuevo: una emoción auténtica. Son "Algo sencillo y bueno" y "Principiantes". En el primero se habla del pan y de la muerte de un niño. En el segundo de la línea delgada que separa el amor y el odio en una pareja cuando la convivencia no tiene bases sólidas. Se atribuye a Carver una perfección formal en el uso de la lengua inglesa. Es posible, pero desde mi punto de vista esa perfección se pierde con el cambio de idioma; por lo que de sus obras "maestras" sólo queda el ejemplo de lo que es un relato breve y de sus posibilidades.