Victoria Camps, Catedrática de filosofía moral y política de la Universidad Autónoma de Barcelona, es una de las más finas analistas de los problemas culturales, políticos y filosóficos de nuestro tiempo.
La solidez de su formación filosófica le permite entender muy a fondo el humanismo cristiano, dialogar con él en la ardua tarea de la aplicación de la Doctrina Social de la Iglesia a este mundo hiper-valorado de liberalismo y de restos de capitalismo y de la sociedad de consumo.
Su estudio de Platón y Aristóteles es magistral, también la síntesis aristotélica tomistas y por supuesto la creatividad de Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, como ha recordado León XIV a los diputados y senadores españoles en el Congreso en su último viaje.
Asimismo, se plantea en este trabajo la aportación de Schopenhauer, Kant. Hegel, Feuerbach y el marxismo que son un revival del panteísmo de Spinoza en su versión de “Nueva Era”.
Ciertamente Victoria Camps afrontará por lo directo la felicidad en términos filosóficos a lo largo de la historia para terminar por reconocer que sin una visión trascendente de la vida y de la filosofía el concepto de felicidad queda realmente muy diluido y corto: “Estamos bastante de acuerdo en que, la felicidad, es un objetivo inalcanzable e improbable” (9).
Victoria Camps es agnóstica, pero está abierta al concepto de trascendencia, como Habermas y tantos otros, y por supuesto a seguir provocando un diálogo fe y razón y fe y ciencia.
Ciertamente, al no descubrir ni interiorizar que “Dios es amor” (1 Io 4, 8), su explicación de las relaciones entre ética y moral resultan ciertamente confusas y poco profundas (43).
Es muy interesante la crítica que realiza de la moral kantiana, “el deber por el deber”, puesto que para Victoria Camps en la moral kantiana “Dios dispone de las gracias a su antojo” (45).
Respecto al platonismo básico de san Agustín ha descubierto el modo de sacarlo del encajonamiento de Plotino y de poder volar más alto: “Sólo un Dios fuera del mundo y del tiempo puede crear” (81).
Terminaremos con una idea de gran interés para la felicidad y la ética que son los grandes temas tratado en el libro. “la amistad, nos dirá Victoria Camps, fue anterior al derecho y, por tanto, a la virtud de la justicia”.
Un poco más adelante, nos recordará que sin libertad no hay felicidad, por tanto no es cierto que tengamos derecho a ser felices sino derecho a poner la libertad en juego para hacer felices a las demás personas (104).
José Carlos Martín de la Hoz
Victoria Camps, La búsqueda de la felicidad, Arpa, Barcelona 2019, 172 pp.