A corazón abierto

Relato de la infancia de la autora, su ambiente familiar y las dificultades del matrimonio de sus padres. El padre es un sujeto peculiar, delirante y autoritario.

De la madre no se nos dice ni el nombre. Una mujer enferma a la que la autora hace algunos reproches. Enamorada de su marido mientras pudo, tuvo cuatro hijos y falleció a los cuarenta y tres años.

Ediciones

Edición Editorial Páginas ISBN Observaciones
2023 Seix Barral
382
978-84-322-3636-5
Valoración CDL
2
Valoración Socios
2
Average: 2 (1 vote)
Interpretación
  • No Recomendable
  • 1
  • En blanco
  • 2
  • Recomendable
  • 3
  • Muy Recomendable
  • 4

1 valoraciones

2

Comentarios

Imagen de enc

Un relato psicológico en el que Elvira Lindo narra parte de su vida y cómo en ella influyeron sus padres. Mejor su padre y su madre, ya que no los ve como una pareja sino como dos caracteres distintos que hicieron sufrir a sus hijos, o al menos a ella.

La primera parte del libro gira alrededor de un suceso dramático: Sagrario, la abuela paterna, al terminar la Guerra Civil tenía tres hijos, por lo que optó por enviar al mediano -Manolo, de nueve años- desde Málaga a Madrid, para que quedase a cargo de una prima. Ésta se llamaba Clotilde pero Manolo la llamará siempre La Bestia, por la paliza que recibió de ella. La mujer no pone al sobrino a estudiar y su única ocupación en la capital será ponerse en la cola del Auxilio Social a fin de recibir comida para su tía y para él. El sentimiento de soledad y abandono -de injusticia- que experimentó Manolo Lindo en su infancia no le abandonará nunca y desarrolla un carácter duro, ambicioso, con una gran necesidad de reconocimiento, "capaz de soportar una paliza pero no la soledad" (pág.357).

El segundo extremo de interés del libro reside en la difícil relación que tuvieron los padres de la autora. En un principio estuvieron enamorados: "Se querían a la manera imperfecta y dañina con que un hombre celoso ama a su mujer" -escribe Elvira (pág.136), pero añade que "su amor se degradó con tanto estrépito como la pasión con la que se había forjado" (pág.232). La madre padecía una gran inseguridad que la llevaba a estar siempre pendiente de su hija pequeña y de su marido. "Si me dejas me moriré" -le escribió un día (pág.248).

Mi padre -continúa Elvira- llegaba tarde muchas noches -entre otras causas porque bebía y le gustaba quedarse en el bar pegando la hebra con cualquiera-, algo que su esposa no podía soportar. "Hay días -escribe-, en las rachas en las que no se hablan, en que la madre no sale a servirle la comida y tengo que hacerlo yo. Luego ella se pone celosa porque nos oye hablar. A ella le gustaría que me pusiera de su parte y largarme sin dirigirle la palabra, pero yo no sé cómo no querer a mi padre (...), aunque llegue tarde, aunque no la atienda, aunque nos deje a nosotras todo el trabajo que él tendría que hacer. Represento al personaje raro de la niña sustituyendo a la madre. No me gusta y a veces los odio a los dos por eso" (pág.205).

El tercer punto en el que hay que detenerse es en el propio personaje de Elvira niña. De ella misma dirá que tenía un carácter ansioso: "Desde niña tenía el alma dividida entre la alegría y una inquietud que lo empapaba todo" (pág.136). A fuerza de cuidar a su madre enferma -porque al parecer sus hermanos nunca asumieron ese compromiso- hay dos sentimientos que no la abandonarán: la responsabilidad y la amenaza. "Mis padres -dirá- me hicieron adulta a los diez años" (pág.187), y añade: "Me ignoraban como se ignora a un gato" (pág.285).

"Papá -concluye- me hiciste ansiosa, inestable, obsesiva, me arrebataste la parte de vanidad que me correspondía, antepusiste tus deseos a los nuestros, tu ejemplo me predispuso a pensar que cualquier hombre me abandonaría en cuanto advirtiera en mí una señal de debilidad" (pág.300), sin embargo, "te beso esta mano a veces protectora, a veces cruel, tan amada siempre por mí y te digo adios" (pág.380).

Un libro original, algo triste, interesante para educadores y psicólogos. Desde mi punto de vista Elvira Lindo tiene más capacidad narrativa -de observación y reflexión- que estilo literario. Al leer el libro hay que acostumbrarse a que en ocasiones habla consigo misma, en otras dialoga con su padre y su madre fallecidos y otras veces utiliza la tercera persona, escribe para el lector.