Hermenegildo es un padre estupendo con siete hijas muy buenas y educadas. Un día, se marchó a dar la vuelta al mundo ¡con míster Fogg! y dejó a las niñas con la tía Rodriga, una ogra terrible capaz de convertir a las pequeñas en seres malísimos.
Desde entonces, no había bicho viviente en el bosque que se librara de ellas, ni siquiera el pobre lobo feroz que ya no era tan feroz.