La profesora de la universidad complutense y socióloga Cristina Monge dedica este interesante ensayo a estudiar las causas del descontento social, familiar y personal para terminar por encontrar la solución precisamente en regenerar la confianza en esos tres pilares básicos: la familia, la persona, la sociedad.
Es interesante que trabaje activamente en el proyecto político “Más democracia”, pues desde el 15-M lleva investigando ese fenómeno social (25) donde descubrió, como ella misma narra en este trabajo, que el descontento en la izquierda radical es congénito y más en este país donde desde la publicación de Baltasar Gracián en el siglo XVII “el criticón”, no dejamos de criticar despiadadamente a todos y a todo.
Generar confianza, en definitiva, significa trabajar juntos, en positivo, y sobre todo como hemos aprendido en las escrituras cristianas a saber “perdonar, olvidar y finalmente confiar”.
A estas alturas de democracia ya deberíamos haber aprendido a gobernar dialogando, presentar propuestas, debatirlas, mejorarlas y asumirlas, y no solo derrumbarlas o denostarlas porque no las he propuesto yo.
Es interesante, descubrir la animosidad de la autora y su entusiasmo político, pues con esa actitud se puede generar confianza a nuestro alrededor y extenderla. El problema estriba en que si darse cuenta alimenta planteamientos de su propio grupo político populista que produce rechazo en quien tiene otro planteamiento político, aunque esté de acuerdo con la regeneración de la confianza.
En cualquier caso, convendría que la autora acepte claramente que la corrupción y la desigualdad están dentro de los partidos políticos sean del signo que sea y ahí es donde debería producirse una catarsis, pues si no confiamos en nuestros políticos no podremos confiar en la democracia que nos representa.
Asimismo, tenemos que lograr que el no a la guerra sea el no a toda guerra y a toda lesión de los derechos humanos, porque entonces si podremos generar confianza en nuestros políticos (55).
Ciertamente, el mundo digital, la Inteligencia artificial y la robótica avanzan a gran velocidad destruyendo un empleo inhumano y mecánico y, en cambio, está generando mucho empleo en casa, donde se puede dedicar la atención necesaria a los hijos que antes era materialmente imposible. De hecho, el autoempleo, es una realidad fantástica. Es muy interesante la gran pluralidad informativa y las posibilidades infinitas para formarse. Tenemos un sistema educativo de primer orden y un sistema sanitario magnífico. Y sobre todo tenemos miles de familias que se quieren que se apoyan que conviven con sus vecinos, somos una sociedad democrática, abierta y solidaria.
José Carlos Martín de la Hoz
Cristina Monge, Contra el descontento. Por una alianza para construir futuros deseables, Paidós, Barcelona 2026, 251 pp.